viernes, abril 03, 2009

Primera caminata en el viejo continente.

El Avión del Air France muy chido, ni sabía que había pantallitas individuales y que podías escoger ver películas o jugar videojuegos (chafones) o ver alguna serie de televisión. También había una especie de "Google Earth" el cual marcaba la ruta que llevaba el avión en tiempo real. La cena estuvo normal como de avión, solo que si me manché pidiendo vino para irme entonando a lo que me esperaría en aquellas tierras que según decían que el vino es mas barato que el agua.

Llegando, después de recoger el equipaje, nos dirigimos a la estación del tren para que nos llevaran al metro. La primera impresión que nos dio es que el metro de allá es un desmadre mas grande de lo que es en el DF, el boleto que se compra es de acuerdo a la zona en que estas dentro del metro, es como si en el DF cobraran 2 pesos si subes y bajas en las estaciones que están en el primer cuadro del centro histórico, luego 5 pesos si quieres ir mas afuera como a La Raza, Chabacano o Chapultepec y con 10 pesos si fueras ya a Taxqueña, Pantitlán o Indios Verdes. Lógicamente allá esos precios son pero en euros, la tarifa mas baja era de 1.3 euros el boleto. Afortunadamente ninguno tiró el boleto porque el mismo boleto con el que subes es el mismo que se utiliza para bajar.

Supuestamente yo era en encargado de todo el trasporte de metros y trenes, otro cuate era el de los hoteles y la llegada a estos, pero pues sintiéndose muy chingón con su escaso inglés, se dirigió con la expendedora de boletos y como era lógico, la chava no entendía ni madres, yo esperé nada mas para burlarme de él hasta que noté que la chava como que se enojaba, ya llegue hablando en francés y solo así ya pudo entender y explicarme mas o menos el funcionamiento del metro de Paris.

Ese fue el primer enojo de mi cuate. Nadie sabía que yo había tomado clases de Frances y ya podía entender y medio comunicarme en ese idioma, asombró de mis amigos y enojó a uno por haberlo dejado que se esforzara por comunicarse. Jaja. Llegando al hotel ya eran como las 4:30pm. Nada mas dejamos las cosas, vimos los mini-baños que nos tocaron y nos dispusimos a caminar a lo pendejo, a conocer un poco de la ciudad.

Caminamos y caminamos, todo el tramo desde la iglesia de Notra Dame, pasando por el Louvre y caminando por todos los campos Elíseos hasta llegar al Arco del Triunfo, Un tramote como si fuera Reforma, desde Chapultepec hasta el metro hidalgo (un poco menos que eso) pero sintiendo el friazo apesar de que estábamos medio abrigados. Como yo estaba en Pueblétaro, ya desde febrero no se aguantaba el pinche calor, estúpidamente pensé que allá ya era abril y no debía hacer tanto frío.. No pues que pendejo estaba. En mi vida no había sentido tanto frío como esa noche en esa caminada. Fue la primera vez que sentí realmente que mis huevos se enfriaron y necesitaban algo mas que un calzón para calentarlos, además de que andaba rasurado hasta ya me picaba bien feo por la contracción de la piel por el frío :-s

Se hizo de noche rápidamente y no vimos así como muchas cosas abiertas cuando llegamos al hotel, solo comí una crepa con leche y a dormir que desde el avión y la caminada ya andábamos muy cansados.

2 comentarios:

Pleia dijo...

Aprendiste Francés tan rápido?, orale, que padre!
Y que onda con eso del rasurado !!!
ja,ja,ja, oush

Cuervo del D.F. dijo...

No lo aprendí al 100%, sino que solo lo podía medio entender y me podía comunicar, algo así como un nivel intermedio. Me gasté una lana en eso tambien porque tuve que pagar el Berlitz para aprenderlo "rápido".