miércoles, junio 10, 2009

Florencia y Pisa.

En Florencia ya no hacía tanto frío como en las demás países visitados. Por la escasez de ropa limpia, decidí por fin vestir de bermudas. La salida era muy de mañana para tomar el tren de las 7 y algo e ir a Pisa a conocer la dichosa torre inclinada.

Ya arriba del tren me dí cuenta que no iba a ser el calor esperado, aún hacía mucho frío pero ya podía soportarlo. Un par de horas después llegamos a la ciudad y como en esas zonas que no sabemos bien a donde caminar, nada mas seguimos a la mayoría de la gente. Y efectivamente caminamos un poco y llegamos a ver ya de lejos la dichosa torre.

Al llegar nos tomamos las clásicas fotos de hacer como que uno patea la torre o de sostenerla. Los boletos de la torre se venden con horarios de entrada escalonados, solo cierta cantidad de gente puede estar dentro de ella por media hora y ya luego te sacan para que la otra tanda de gente entre. Esto según es para que no se caiga con el sobrepeso que genera tener demasiada gente arriba.

Teníamos todavía otras dos horas antes de que nos tocara nuestro turno para subir, así que aprovechamos para acostarnos en le pasto, mas fotos y curiosear. Tuve la curiosidad de entrar a la catedral contigua a la torre, pero como todo lo demás, es otro precio el que hay que pagar para poder entrar.



Ya para esas alturas hacíamos "corte de caja" una vez al día, todo lo que gastábamos ya mejor lo moderábamos porque el dinero, al ser en euros, se vá mucho mas rápido. Yo me comenzaba a preocupar por lo que gastaba porque estaba conciente de que regresando no iba a tener trabajo y ese dinero tenía que alcanzarme para otros meses de vacaciones en el DF.

No entré a la basílica también porque ya se me hacía injusto que cobraran por cada cosa que había que cobrar. Era como si en el DF cobráran por entrar a la Basílica de Guadalupe, o a la catedral del Zócalo. Así que nada mas nos subimos a la torre y apreciar la construcción, sus campanas y el mármol con la que fue hecha.

Después de bajarnos, pasamos por los clásicos puestos de souvenirs y algunos compraron algo, a mi ese día me dio un exceso de tacañería que no compré nada. Además creo que esos precios eran más caros que los que habíamos visto en Venecia.

Regresamos a Florencia a conocer el famoso David de Miguel Ángel. La cuidad de Florencia fue la que olía a drenaje, mucho más que el resto de las ciudades visitadas.

Esperamos una hora y media formados en la cola a plenos rayos del sol antes de entrar al museo. Pinche gente, por lo menos deberían poner un techo para proteger a la gente del sol. Mientras caminábamos, veíamos todas las leyendas pintarrajeadas en la pared exterior del museo, tenía rayones de todo tipo, pero en su mayoría con insultos en distintos idiomas referentes a la tardanza de entrar a ver el dichoso David. Me llamó a atención una que hasta el autor firmó que iba desde Cd. Neza decía: "Llevo 2 horas formado y no he visto al PUTO David".

Ya por fin, una vez dentro, vimos varias esculturas de Miguel Ángel, muchas no finalizadas, al fondo está el David. Yo no soy alguien que ame la escultura (me gusta pero no para "amarla", solo iba a conocer la famosa obra). Pero al estar parado junto a ella, ver cada detalle y el blanco perfecto de la roca que fue tallada, hace que admires y ames la escultura.

Antes de llegar al museo decía "pues un wey de pene pequeño ahí encuerado pues no me llama mucho la atención". Pero ya estando a lado de él, uno se enamora de esa verdadera obra de arte (y no me convertí gay!! ). Cada detalle, cada músculo está donde debe estar, hasta se ven las venas de los pies y manos y todo lo demás. El reflejo de la perfección del cuerpo de un hombre.

Claro, tampoco es tan perfecto; y me surge una teoría del porqué el Miguel Ángel esculpió un pene pequeño a pobre David. Y creo que pues todos los demás simples mortales al ver la escultura, nos sentiríamos mal de lo defectuosos que tenemos el cuerpo en comparación a la escultura. Pero ya no nos desanimamos tanto al ver compensado el tamaño de los más importante ;-) "Prefiero estar gordo y malformado que tener una pene diminuto" jaja.. que si le hubiera hecho un pene grande, de plano todo aquel hombre que la viera, saldría con una autoestima muy baja :-D



Bueno. Al salir, por fín caminamos por las calles hasta el anochecer. Conocimos calles y personas, ambiente y demás antes de terminar completamente el día y dormir porque el cansancio era cada vez mayor.

2 comentarios:

Pleia dijo...

1.- yo pense que ya nos e podía seguir subiendo la torre de pisa.. que miedo, ja,ja,ja, pero si me subiría, en definitiva.
2.- olor a drenaje?, tan mal como oler las aguas negras de los rios del DF?
3.- que mal que dejen sus mensajitos con marca Neza en la pared, ja,ja,ja
4.- Me dejaste un detalle de como eres, de un tiempo paca me entro la curiosidad de saber como eres fisicamente , lo cual no dices mucho en tu blog, ji,ji, pero eso de gordo y malformado no creo... tienes el mal de "elefantiasis", bueno, no se ni siquiera si se escriba y se diga asi, ja,ja,ja,ja
5.- Ya me habia tardado en venir, hay mucho que leer...

Cuervo del D.F. dijo...

1.- No dá nada de miedo, todo es muy seguro, hasta arriba ya puedes apreciar la vista y las campanas. (porque la torre en realidad es un campanario)
2.- Si.. en algunas calles es mas o menos así, solo que un poco más sutil.
3.- Pero la verdad no son los únicos, toda esa pared estaba rayoneada en todos los idiomas :-)
4.- Mhh.. es que acá en el blog, como es desahogo, me dá por hbalar mal del trabajo o de otras personas y si descubren me va muy mal :-$