miércoles, julio 22, 2009

Futbol y playa.


Ese día me tuve que levantar más temprano de lo normal. Me bañe y arreglé todas mis cosas; todo porque éste iba a ser el último día en que estaría con mis amigos en Europa, en adelante ya estaría solo. Su tren saldría en la noche, así que tenía que buscar muy de mañana un lugar dónde quedarme porque ya ese hotel lo teníamos que dejar. Una opción era quedarme ahí, pero se me hacía lejos de lo mejores lugares que hay en Barcelona. Así que mientras ellos se bañaban y arreglaban sus cosas y todo, yo me iría a buscar hostales.

Mi tirada siempre había sido los hostales. Y por fin, sin nadie que me acompañara, iba a escoger según mis propios gustos. Me dirigí ya con mis cosas a buscar. De mis primeras opciones de plano me dijeron que ya no había lugar. Me dirigí al hostal Kabul. Y vaya que fue la mejor elección. Está muy bien localizado, hay desayuno incluido y me asignaron una habitación mixta de 8 camas. Sólo deje mi mochila en mi locker correspondiente y ya regresé al hotel dónde estaban mis amigos.

El recorrido de hoy sería muy ligero ya que en la tarde teníamos planeado ir a la playa solo a beber cerveza y descansar. Por la mañana nos iríamos a conocer el estadio del equipo de futbol.


El recorrido es similar al del estadio del Real Madrid. Solo que noté que en éste no le invirtieron tanto como en el otro, ya que las gradas y los vestidores no están tan lujosos como el Santiago Bernabeu. Además se me hicieron más mamilas porque en los asientos de "la banca" no dejaban sentarse. El detalle curioso es que tienen una capilla precisamente en el pasillo que da para salir a la cancha desde los vestidores.

En el momento que estábamos sobre la cancha notamos que empezaron a cerrar el acceso a otras personas, no nos dejaban salir ni entrar. Escuchamos los clásicos gritos de aficionados (que estaban en las gradas) entonando los cánticos europeos pero con muchísima emoción. Nosotros a nivel de cancha aún no podíamos ver el porqué de esa reacción; hasta que ya vimos a dónde dirigía la mirada la gente y es porque estaba ahí nada mas ni nada menos que el Ronaldinho.

Me dejé llevar por la euforia colectiva y a gritar y a correr a su dirección hasta que las vayas de seguridad nos detuvo. El mismo Ronaldinho se acerco a nosotros y comenzó a saludarnos (no éramos muchos los que estábamos a nivel de cancha). Me impresionó su sencillez y su carisma, bien pudo regresar por donde vino y no pelarnos, pero se tomó el tiempo para saludarnos a todos, reír y bromear. Eso pasó en no más de 5 minutos y ya se despidió de todos y se fue. Corrimos con mucha suerte poder verlo así de cerca.


Saliendo de ahí, dejamos sus mochilas en la estación del tren, en teoría yo debería comprar mi boleto porque se me antojaba ir a conocer Granada. Pero me había gustado tanto Barcelona que decidí quedarme un día más. Con esto sacrificaba conocer Granada para irme desde ahí a Francia (nuevamente).

Nos dirigimos a la playa, para su mala suerte había mal clima, hacía frío y estaba nublado, pero eso no impidió comprar cervezas y estar en la playa viendo varias muchachas que van solo para leer o también para tomar con los amigos. La cerveza que compramos tenia 12° de Alcohol, así que un amigo se durmió y el otro pues ya andaba ebrio. El que estaba dormido despertó solo porque le anduvo del baño, fue a buscar uno, los que teníamos cerca estaban cerrados.

Después de más de media hora el otro comenzó a andarle del baño y se fue a buscar uno. Como 15 minutos después regresó, hasta le pregunté si no había visto a otro que ya tenía como una hora de haberse ido. Me dijo que no, Ví que se había quitado su playera y pensé "Este wey bien mamón ya se siente como en una playa de México y le vale en inche friazo que hace".. pero no!!!.. el wey se había quitado la playera por estaba tapando la mancha de sus pantalones ocasionado por haberse orinado en ellos!!!!

Disimulé mi risa y le presté una bermudas que tenía de sobra.. jaja.. después llegó el otro amigo y nos comentó que no encontró para nada baños y tuvo que meterse a un bar a orinar.. jaja.

Ya al atardecer, les dije que yo pagaba la comida ya que iba a ser la última que tendríamos juntos estando en Europa. Y no íbamos a comer sándwiches ni hamburguesas ni nada. Tendría que ser una comida buena y típica. Así que sobre la Rambla, en un restaurantito pedimos unas "tapas" nada baratas. (como en $90 Euros me costó esa comida) En especial pedí esa porque tenía algo que quería comer, por curiosidad. Eran caracoles y la verdad me gustaron mucho!!. Mis amigos nada más comieron dos caracolitos, yo me los tuve que acabar ;-)

Finalmente los acompañe a la estación del tren y ya. Por fin estaría solo, en otro continente… como realmente me gusta estar.

1 comentario:

Pleia dijo...

el hostal se ve bastante interesante, ya lo puse en mis favoritos pa cuando vaya por esos rumbos, gracias !, ji
Lo de Ronaldinho que chingon !!!, con razón cerraron, pero la vd que padre que el también fue buena onda, luego se les sube los humos a la cabeza y ya ni pelan a la gente.
Los caracolitooos !, no se si yo me hubiera animado a comer uno de ellos...