Una vez que dejé a mis amigos en la estación del tren, Caminé a la "rambla mar" que es un centro comercial al final de la avenida principal y que ya está dentro del mar. Había un grupo de rock tocando a las afueras del centro comercial y pues lógicamente me quedé, comprando cervezas y escuchando rock. Ya cuando andaba mareado y algo cansado me dirigí al hostal; al llegar vi que también había desmadre en el bar. Así que pedí otra cerveza y me quedé a platicar con los demás.
Ya entrada la noche me fui a mi cuarto. El cuarto era de ocho camas, cuatro de ellas ocupadas por gringas, dos de ellas buenonas que al parecer no les importó que yo estuviera ahí para cambiarse de ropa y poner sus pijamas. Yeah!.. ya hacía falta algo así. También estaba una argentina pero casi ni la pelé.
Ya en la madrugada, me despertó que alguien entrara al cuarto, Yo todavía como era mi primera noche que compartía el cuanto con desconocidos en otro país pues me hice el dormido pero veía todo. Y entró una chica muy guapa, de las que me gustan, pelirroja. De plano se quedó en topless antes de ponerse un camisón para dormir. Yo haciéndome wey viendo todo y ya muy excitado. Ahí supe que debía quedarme al menos otra noche ahí XD.
En la mañana, creo que todos estaban desvelados así que nos despertamos pasadas de las 9:00am. Mientras despertábamos comenzamos a hacernos la plática, las clásicas preguntas de nuestro lugar de origen, de donde veníamos y cual era nuestro siguiente escala, que habíamos visto ahí, lugares a recomendar. Un excelente ambiente. Después de bañarme, me fui a desayunar en el mismo hostal, ya no perdía el tiempo buscando un lugar en dónde desayunar.
Ese día estaba en un plan de verdadero descanso, no más amigos, no más caminatas largas, el clima era bueno así que decidí pasar el día en la playa.
Y como todo turista, a ver las hermosas chicas que van a tomar el sol, yo solo alquilé un camastro y algo de cerveza y comida y a disfrutar de la tarde.
La manera de medio hacer la plática a alguien o de ligar es mucho más sencilla de lo que me imaginaba. Prácticamente no tenía que hacer nada, solo bastaba prender un cigarro y al poco rato una chica guapa (en topless) se acercaba pidiéndome fuego (del encendedor). Comenzaba la plática de forma muy natural. Mujeres muy guapas, muy sencillas y muy abiertas a conocer a un pobre chilango que ya no quería regresar a México.
Al atardecer vino una neblina fría, así que nos corrió del mar. Me dediqué solo a ver y caminar los puestos de souvenirs decidiendo comprar algo. No compré nada porque no quería estar cargando para otra noche de rock que me esperaba.
En ese punto, ya no recuerdo mucho. La cerveza hizo efecto. Me acuerdo flashazos de que en el rock llegaron mis "compañeras" de cuarto y nos divertimos mucho. Hubo algo con la pelirroja pero todo muy "Light" en el bar del hostal.
Ese día me tuve que levantar más temprano de lo normal. Me bañe y arreglé todas mis cosas; todo porque éste iba a ser el último día en que estaría con mis amigos en Europa, en adelante ya estaría solo. Su tren saldría en la noche, así que tenía que buscar muy de mañana un lugar dónde quedarme porque ya ese hotel lo teníamos que dejar. Una opción era quedarme ahí, pero se me hacía lejos de lo mejores lugares que hay en Barcelona. Así que mientras ellos se bañaban y arreglaban sus cosas y todo, yo me iría a buscar hostales.
Mi tirada siempre había sido los hostales. Y por fin, sin nadie que me acompañara, iba a escoger según mis propios gustos. Me dirigí ya con mis cosas a buscar. De mis primeras opciones de plano me dijeron que ya no había lugar. Me dirigí al hostal Kabul. Y vaya que fue la mejor elección. Está muy bien localizado, hay desayuno incluido y me asignaron una habitación mixta de 8 camas. Sólo deje mi mochila en mi locker correspondiente y ya regresé al hotel dónde estaban mis amigos.
El recorrido de hoy sería muy ligero ya que en la tarde teníamos planeado ir a la playa solo a beber cerveza y descansar. Por la mañana nos iríamos a conocer el estadio del equipo de futbol.
El recorrido es similar al del estadio del Real Madrid. Solo que noté que en éste no le invirtieron tanto como en el otro, ya que las gradas y los vestidores no están tan lujosos como el Santiago Bernabeu. Además se me hicieron más mamilas porque en los asientos de "la banca" no dejaban sentarse. El detalle curioso es que tienen una capilla precisamente en el pasillo que da para salir a la cancha desde los vestidores.
En el momento que estábamos sobre la cancha notamos que empezaron a cerrar el acceso a otras personas, no nos dejaban salir ni entrar. Escuchamos los clásicos gritos de aficionados (que estaban en las gradas) entonando los cánticos europeos pero con muchísima emoción. Nosotros a nivel de cancha aún no podíamos ver el porqué de esa reacción; hasta que ya vimos a dónde dirigía la mirada la gente y es porque estaba ahí nada mas ni nada menos que el Ronaldinho.
Me dejé llevar por la euforia colectiva y a gritar y a correr a su dirección hasta que las vayas de seguridad nos detuvo. El mismo Ronaldinho se acerco a nosotros y comenzó a saludarnos (no éramos muchos los que estábamos a nivel de cancha). Me impresionó su sencillez y su carisma, bien pudo regresar por donde vino y no pelarnos, pero se tomó el tiempo para saludarnos a todos, reír y bromear. Eso pasó en no más de 5 minutos y ya se despidió de todos y se fue. Corrimos con mucha suerte poder verlo así de cerca.
Saliendo de ahí, dejamos sus mochilas en la estación del tren, en teoría yo debería comprar mi boleto porque se me antojaba ir a conocer Granada. Pero me había gustado tanto Barcelona que decidí quedarme un día más. Con esto sacrificaba conocer Granada para irme desde ahí a Francia (nuevamente).
Nos dirigimos a la playa, para su mala suerte había mal clima, hacía frío y estaba nublado, pero eso no impidió comprar cervezas y estar en la playa viendo varias muchachas que van solo para leer o también para tomar con los amigos. La cerveza que compramos tenia 12° de Alcohol, así que un amigo se durmió y el otro pues ya andaba ebrio. El que estaba dormido despertó solo porque le anduvo del baño, fue a buscar uno, los que teníamos cerca estaban cerrados.
Después de más de media hora el otro comenzó a andarle del baño y se fue a buscar uno. Como 15 minutos después regresó, hasta le pregunté si no había visto a otro que ya tenía como una hora de haberse ido. Me dijo que no, Ví que se había quitado su playera y pensé "Este wey bien mamón ya se siente como en una playa de México y le vale en inche friazo que hace".. pero no!!!.. el wey se había quitado la playera por estaba tapando la mancha de sus pantalones ocasionado por haberse orinado en ellos!!!!
Disimulé mi risa y le presté una bermudas que tenía de sobra.. jaja.. después llegó el otro amigo y nos comentó que no encontró para nada baños y tuvo que meterse a un bar a orinar.. jaja.
Ya al atardecer, les dije que yo pagaba la comida ya que iba a ser la última que tendríamos juntos estando en Europa. Y no íbamos a comer sándwiches ni hamburguesas ni nada. Tendría que ser una comida buena y típica. Así que sobre la Rambla, en un restaurantito pedimos unas "tapas" nada baratas. (como en $90 Euros me costó esa comida) En especial pedí esa porque tenía algo que quería comer, por curiosidad. Eran caracoles y la verdad me gustaron mucho!!. Mis amigos nada más comieron dos caracolitos, yo me los tuve que acabar ;-)
Finalmente los acompañe a la estación del tren y ya. Por fin estaría solo, en otro continente… como realmente me gusta estar.
Llegamos a Barcelona en la mañana, la verdad ya no recuerdo mucho el viaje.. yo me imagino que dormimos bien y no hubo ningún contratiempo. Siempre al llegar, teníamos que ver qué trasporte nos llevaría al hotel. Nuevamente yo ya quería hospedarme en un hostal pero mis amigos aún no se sentían en confianza con compartir el cuarto con personas ajenas. Así que desde Madrid hicieron reservaciones para un hotel que quedaba algo retirado de la playa (caminando) pero era barato. Llegamos en camión.
Lógicamente, por ser temprano nos dijeron que el cuarto nos lo entregarían después de medio día. Uno de mis amigos decidió acompañarme a caminar y conocer las ramblas, el otro se quiso quedar para conectarse a Internet y tratar de contactar a su amiga que según iba a ver en esa ciudad.
La caminada estuvo algo extensa, pero conocimos toda la rambla y llegamos hasta la playa en donde nos percatamos de la completa desinhibición de las españolas a asolearse en topless a plena vistea de todos siendo mujeres muy guapas. La ciudad me empezó a interesar muchísimo. Después de un rato regresamos al hotel y ya nos confirmó nuestro amigo que no vería a su amiga, que no estaba en la ciudad.
Valió madres todo el desbarajuste del plan del viaje y no pudimos conocer Niza ni Turín solo porque este wey viera a esa vieja para que a la mera hora ella no quisiera verlo!!. Bueno.. pues ya nada mas metimos nuestras mochilas al cuarto y ahora si los iba a poner a caminar un chingo de puro coraje. Nos dirigimos al Parque Montjuic por lo menos para conocer la cede y el estadio de las olimpiadas del 92'.
Tuvimos la oportunidad de ver el estadio así como la alberca olímpica, lugares que ya había visto muy bien en la tele ya que esas olimpiadas fueron para mi las primeras que las seguía en plena conciencia con emoción y expectativa. Desde ahí me hice fanático de los juegos olímpicos.
Una vez que los hice caminar por todo el cerro/parque, nos dirigimos a la iglesia de la Sagrada Familia.
Déjenme decirle que esa iglesia será (el día en que terminen de construirla) una chingonería y seguramente entrará como una nueva maravilla mundial. Es tan hermosa y tan bien diseñada, el frente está representada toda la pasión de cristo y la parte posterior está el nacimiento.
El interior y el techo tiene una verdadera obra de arte arquitectónica. Las escaleras parecen cadenas de ADN y las torres están muy altas y se puede subir a ellas.
Lo único que no me gustó mucho es que, por que está aún en construcción, no se puede apreciar bien el interior de la iglesia pero sobre todo que el precio de entrada no es nada barato como para ver algo que aún no está terminado. Eso me hace pensar que el día en que esté en su plenitud el precio estará muy alto como para permitir a toda la humanidad apreciar esa magnificencia y sobre todo, lo que representa como registro de Jesús en su paso por este planeta.
Ya al anochecer decidimos caminar a lo largo de la rambla, mucha gente se reúne en se lugar y poder ver todos los negocios (mayormente controlado por hindúes) de souvenirs. El dato curioso es que, como ya he mencionado antes, se nos ve lo mexicano y en casi todos los negocios nos querían vender las playeras del equipo de futbol del Barcelona haciendo referencia a uno de sus jugadores más queridos: Rafael Márquez.
Para cenar, y para no perder la costumbre de mis amigos en no gastar mucho en comida, nos fuimos al Burger King. Me sorprendió ver que allá las hamburguesas en ese establecimiento las puedes acompañan con cerveza! En vez de pedirla con refresco, la pides con cerveza y al mismo precio; y no se si sería ya el hambre que tenía pero la combinación de la Whoper con la cerveza se me hizo una explosión de sabores y me supo a gloria esa "comida".
Ahora si cansados de tanto caminar, lo único que queríamos era dormir y eso fue lo que hicimos.
Nos levantamos muy temprano, éste día sabíamos que debíamos desplazarnos con rapidez por las múltiples actividades que teníamos planeadas. Arreglamos las maletas y fuimos a la estación de trenes de Atocha a dejar las maletas en paquetería. No sin antes de tomarnos fotos dentro de la estación que ya forma parte de la historia común de nuestra generación (los atentados terroristas del 11 de marzo).
Compramos los boletos para el tren de alta velocidad rumbo a Toledo. Al llegar tomamos el camión que nos llevó a algún lugar del centro. Yo iba a ver todo lo que había acerca de espadas, armaduras y armas antiguas. Cosas que me llaman mucho al atención. Comenzamos a curiosear en los negocios y comprar cada cosa que me gustaba y veía que no estuviera muy caro. Lógicamente compré el anillo del "Señor de los anillos", una daga templaria y una pistola antigua.
Nos dirigimos a la Catedral, que nos costó algo de trabajo encontrar la entrada por que las calles son estilo medieval además que la entrada no esta en alguna plaza como estaba acostumbrado, si no que está en una calle cerrada. Una vez dentro, pues ver todo lo que la iglesia tiene, muy grande, muy lujosa. Tiene un museo en donde se exponen algunas reliquias. Una que me llamó la atención fue la cruz que llevaba un Papa (no recuerdo cual era) que es de oro, con diamantes y rubíes. O sea, se ve el reflejo de la cantidad de dinero que posee la iglesia y muy probablemente del oro que sacaban de México en ese entonces.
Como teníamos que ver algo rápido,, no nos tardamos mucho ahí y salimos a las calles a seguir conociendo la ciudad. La verdad yo buscaba la espada Hattori Hanzo con miras a comprarla ya que acá en México no la encontraba en ningún lado. Había algunas imitaciones pero todas chafas. Buscaba en los locales preguntando e igual allá de plano me decían que no la tenían, hasta que por fin dí con un local que efectivamente la tenían!!.. y solo tenían dos. Así que pues la compre.. Muy amables las personas que nos atendieron y nos dejaron pasar a ver su sala de armas. Clandestinamente tomé esta foto mientras iba por mi espada.
Creo que esos fue uno de los momentos que mas felices del viaje.. al ver toda la cantidad de armas antiguas y no tener preocupación de nada más. A veces pienso que por esos momentos, me dieron chance de gozar porque a futuro se venían todos los problemas que ahora tengo.
Bueno, una vez comprada mi espada, ya nos dirigimos nuevamente la estación de trenes, muy a mi pesar porque por mí me hubiera quedado hasta una noche a dormir ahí. Nos regresamos a Madrid para tener tiempo de visitar el "Santiago Bernabeu".
Al principio me era indiferente visitar el estadio, solo era el capricho de uno de nuestros amigos, pero ya estando ahí ya supe lo que era ese tipo de recorridos, visitas desde las gradas, algunos palcos, la sala de trofeos, la cancha, se puede sentar en la banca, y finalmente pasar a los vestidores. Déjenme decirles que es todo un lujo ese estadio. Desde que según nos dijeron que cada asiento tiene su propio aire acondicionado supe que visitaba el mejor estadio del mundo (en cuando a funcionalidad y comodidad para los aficionados, de futbol yo no sé nada, más que la selección mexicana jamás ganará un mundial).
Por cierto, en el salón de los trofeos, aun recuerdan a Hugo Sánchez. Acá muchos le echan tierra, pero por lo menos allá si lo reconocen mucho, como de los mejores jugadores que ha albergado el Real Madrid y hasta está un "botín de oro" constatando que él dejó huella.
Al salir de ahí, comenzaba a lloviznar. Rápidamente nos dirigimos a la estación del metro para ir a la terminal del tren y hacer nuevamente un viaje de toda la noche rumbo a Barcelona.
Me faltó mucho que visitar de Madrid y sus alrededores.
La noche no estuvo bien dentro del tren, nos despertábamos a cada rato por la cantidad frecuente de paradas que hacía el tren y en cada parada pasaba la gente y nos prendían las luces.
Llegando a Madrid, lo primero era comprar los boletos porque al día siguiente nos debíamos dirigir a Barcelona. La compra anticipada de los boletos era por las experiencias anteriores de que no siempre encontramos boleto el mero día y eso implicaba perdernos de viajar a otro destino y “perder tiempo” en un solo lugar.
Al llegar a la estación, lo primero que noté es la gran similitud que tenemos con España. Aunque no queramos, no podemos negarlo; es más, si vinieran naves alienígenas y los habitantes de otro planeta estudiaran las culturas, sabrían con seguridad y casi de manera inmediata que los mexicanos provenimos de los Españoles. Ya los rasgos distintivos de los mexicas o todas las culturas precolombinas solo se nos ha quedado en nuestra apariencia física, pero no así en la cultura. A continuación describo el porqué de estas primeras observaciones.
Mientras que en París, se ven a los policías en buena condición física ya que como parte de sus ejercicios diarios, los ponen a nadar a contra corriente del río Sena. En España, al llegar a la estación de trenes lo primero que vimos fue al policía gordo-panzón que casi ni se mueve (como en México!!).
Mientras que en Holanda la expendedora de boletos de tren era muy guapa y la calidad de atención al servicio fue excelente ya que al mostrar los pases del tren inmediatamente nos buscó opciones y nos vendió los boletos sin ninguna inspección adicional. En España nos toco un señor que al indicar el destino y mostrar los pases del tren, de plano dudó de la veracidad de los pases por sus precios, según él se le hacían muy baratos y comenzó a inspeccionarlos, no sin antes mostrarlos a cada uno de sus compañeros y aún así tuvo que hacer burocracia sacando su manual o un librote en donde creo que tienen registrados todos los precios de todos los pasajes y pases de todos los trenes de Europa. Una vez que corroboró (haciéndonos perder el tiempo por un lapso de 45 minutos) que todo estuvo en orden, procedió a vendernos los boletos. Creo que la similitud con los funcionarios mexicanos es más que evidente.
Ya las mujeres, a pesar de que la mayoría son mucho mas guapas que en México, ya no eran de la belleza que pudimos apreciar en Holanda, Bélgica e Italia. Así que entre nosotros nos decíamos que ya era así como que la preparación mental antes de regresar a nuestro país.
Fue la primera vez que llegamos a un destino en dónde no teníamos reservación de hotel ni nada, con mi guía encontraríamos un hotel barato y cerca de las principales atracciones o por lo menos que estuviera bien comunicado. Y así fue. Encontramos uno muy cerca de la Plaza Mayor y muy barato.
Llegando al hotel nos bañamos y salimos a caminar y conocer los alrededores. Conocimos la plaza, y aprovechamos para comer. Nuestros bolsillos descansaron por que todo es mucho mas barato a comparación con los países que están más al norte. Lógicamente la primera comida, en forma que no podía faltar era una Paella con su vino blanco de la rioja. Muy abundante y muy barato. De igual forma apreciando la belleza de la localidad.
Después de comer, fuimos al conocer el Palacio Real y sus jardines. Muy bonito todo. Pero uno de mis amigos es super fanático del fulbol así que quiso que esa misa tarde fuéramos a conocer el estadio del Real Madrid. Desafortunadamente estaba cerrado hasta el siguiente día. Tuvimos que formular un plan ya que el siguiente día visitaríamos Toledo. Pero fue tanta la insistencia que acordamos salir muy temprano para visitar Toledo y regresar en la tarde para poder visitar el estadio y posteriormente esa misma noche tomar el tren para Barcelona.
Al regresar del estadio ya no pudimos visitar el Jardín del retiro ya que por primera vez en nuestro viaje comenzó a llover. En la noche teníamos que ir a un bar a tomar vino y comer jamón serrano, riquísimo a grado de que no he comido uno similar en México, casi ni salado sabía pero si se identificaba el sabor natural del jamón. Y después de la media noche nos fuimos a dormir para levantarnos temprano el siguiente día.
Debido a que desde que llegamos a Roma no encontramos boletos de tren para mis 2 amigos que se regresaban a México desde París. Tuvimos que buscar una alternativa, una de ellas fue la de un viaje en avión de bajo costo desde Roma a Paris y de ahí cambiarse de aeropuerto para llegar al otro para tomar el vuelo a México. Si hubiera habido boletos de tren se hubieran ido desde la noche pasada.
Así que aprox. a las 6:00 am los encaminamos a la estación de trenes que los llevaría al aeropuerto de vuelos de bajo costo en Roma. Nos despedimos acordando en vernos en el DF para intercambiar CD's de Fotos y todos. Una vez que se fueron, quedamos ya los tres para planear lo que sería nuestro itinerario. El plan por la mañana era la visita obligada a la Capilla Sixtina. Pero en a tarde yo tenía intención de viajar en tren rumbo a Nápoles para poder visitar, aunque sea de rápido, las ruinas de Pompeya.
Todavía no estaba solo, así que tenía que acoplarme a los planes de la mayoría, También el plan original era partir de Roma por la costa hasta llegar a Niza y de ahí partir a Barcelona. Pero uno de los amigos que se quedaron tenía que ver a una amiga que había conocido por el chat de hace años y por lo menos le llevaba una botella de Tequila. La amiga le había dicho que estaría en Barcelona otros días diferentes a los que habíamos previsto. Tuvimos que modificar todo el plan.
Para no desperdiciar los días y teníamos que llegar a Madrid. La forma más directa era la del avión, pero a pesar de ver los pasajes, no estaban como que muy baratos. Así que buscamos una alternativa y fue la de volar hasta Santiago de Compostela e inmediatamente dirigirnos en a la estación de tren para alcanzar el que va a Madrid. Así ya nos ahorraríamos el hotel al viajar toda la noche. No estaba muy de acuerdo con esto porque perderíamos toda una tarde pero ni modo, fui minoría.
Una vez aclarado el plan, nos dirigimos a la Capilla Sixtina. En los pasillos antes de llegar, pensamos que había algo así como un camino directo a la capilla sin tener que pasar por todo el museo a ver todos los lujos que tiene le vaticano a costa de todo el dinero que nos han sacado en países como el nuestro. Pero creo que no, se tiene que caminar en zigzag y ver todo antes de llegar a donde queríamos.
Un detalle curioso fue que en uno de los pasillos había una pintura algo vieja pero muy significativa de la presencia de México en aquellos lugares. Nada mas ni nada menos que una pintura de un guajolote!!.. jaja
Debido a que para entrar estuvimos mucho tiempo formados, ya llevábamos mucha prisa y ya ni leí el origen o el autor o el porqué estaba ahí.
Al fin dentro de la capilla Sixtina, estaba totalmente lleno de gente, hasta se sentía la sensación esa de cuando entramos a un vagón del metro en pleno pino suarez. El calor humano y los olores se sentían igual al entrar a la capilla, no había lugar para sacar fotografías buenas, casi todas salían borrosas porque al enfocar, por tanta gente te movían la cámara.
Al final, teníamos que ver con un poco más de calma los pasillos que creo eran los las vistosos que había dentro de ese museo. Todo ese oro y adornos, snif.
Saliendo, fuimos a un restaurantito a comer lo que sería nuestra última comida en Italia. Para no perder la costumbre y al no haber pasta, pues solo comimos pizza con el respectivo vino blanco italiano.
Nos dirigimos al Aeropuerto, y de ahí al avión (con muy guapas sobrecargos) y llegamos al atardecer a Santiago de Compostela. En un camión nos dirigimos a la estación de trenes y si pudimos alcanzar el tren sin ningún problema, solo que se nos hizo un poco extraño porque prácticamente no había gente, hasta pensamos que la estación estaba cerrada.
Llegando el tren, lo abordamos y a dirigirnos a Madrid.
Esta era la última tarde con dos amigos que nos acompañaban al viaje. Se tenían que regresar ya que en sus respectivos trabajos no les permitieron mas días de vacaciones, así que después de visitar el Coliseo teníamos que ponernos bien pedos como despedida.
El Coliseo, es majestuoso. Con mucha pero mucha imaginación podrías ver como estaban las gradas y la forma en que se realizaban las peleas de los gladiadores. Mientras tomábamos fotos, uno de los amigos que ya se iban lamentó el no poder ver la capilla Sixtina y se empezó a enojar como reclamándonos. La verdad pues a mi me valió, pero llego un momento en que reclamaron el porqué se habían hecho reservaciones en hoteles que estaban bien pinche lejos de los lugares chidos.
Esa observación ya la había pensado, pero guardé silencio porque el puto trabajo no me dio el tiempo necesario para ver y reservar los hoteles. Yo según era el encargado de los pases del tren y de cómo movernos en ese trasporte por allá.
Comenzaron a alzar la voz y ya mejor los calmé con comentarios sarcásticos y pues ya la resignación. Creo que ya a esas alturas estábamos muy cansados y coom que noté que efectivamente a mis amigos les daba coraje que nosotros pudiéramos quedarnos mas tiempo.
Después de esto, pues ya nos dedicamos a tomarnos fotos, las clásicas a los soldados romanos y a escondidas porque si esos weyes te ven que les tomas una foto, aunque no aparezcas en ellas, van y te cobran.
Saliendo de ahí fuimos a un inche barcito y a pedir chelas a discreción. Olvidando la rencilla hecha unas horas atrás y festejando que estábamos del otro lado del mundo tomándonos las cervezas como buenos amigos que somos y rodeados de pura vieja muy bonitas, buenas y que no se sienten que nadie las merece.
El hotel donde nos quedamos estaba "algo" cerca de la terminal de trenes, en un barrio en donde había más hindúes que europeos. Por lo menos el hotel ahora si estaba cerca de una estación del metro. Pero al salir rumbo al vaticano pasamos por un parquecito en donde había algo así como una kermes de hindúes o un tipo de ceremonia.
La concepción que tenemos los mexicanos es que los europeos no se bañan diario, que apestan y no se que tantas cosas. En todas las ciudades donde anduve nunca me percaté de alguien que no se hubiera bañado. El metro no olía tan mal como me lo habían descrito, mas bien huele a olores guardados de más de un siglo que tiene las estacione parisinas. Pero en ese parque donde estaban los hindúes, de plano me dio muchísimo asco porque ví que casi todos ellos de plano no se habían bañado. Y como la tradición de sus ceremonias es la de quitarse los zapatos, pues el olor en todo el parque daba muchísimo asco.
Llegamos al metro e igual, no había visto metro más puerco, descuidado y grafiteado como esa línea del metro de Roma. Hace que el metro de la Ciudad de México se vea extremadamente limpio.
Llegamos al Vaticano y a comenzar a hacer colas, como era una semana después de semana santa, había una buena cantidad de gente. El plan era visitar la catedral y después la Capilla Sixtina. Pero extrañamente, ese día estaba cerrada la capilla, así que los planes cambiaron. En al tarde visitaríamos al Coliseo.
Algo curioso que notamos es que de plano a los mexicanos nos tienen muy identificados. Bueno, por lo menos a nosotros, donde pasábamos sabían que éramos mexicanos. Se nos nota a lejos el nopalazo, pero sobre todo yo creo que es por echar desmadre a todo momento. En las filas de los museos siempre nos preguntaban si éramos mexicanos ya que todo mundo se forma todos serios y mamones y nosotros, a pesar de esperar mucho tiempo, siempre estamos echando carrilla y desmadre.
De igual forma en Venecia, Florencia, Paris y Roma, donde pasábamos, los negocios nos hablaban en español gritando "México!" y los artistas callejeros tocaban siempre el "Cielito Lindo" o "Bésame Mucho"; en Venecia, una señora en piano comenzó a tocar "Sobre las Olas". Me quedó claro que estamos muy presentes en el viejo continente y por lo que ví, somos queridos.
En la entrada de la Catedral de San Pedro está la famosa "Piedad" de Miguel Ángel. Algunas secciones solo permiten la entrada para aquellas personas que solo van a rezar. Se encuentra una especie como de "cadenero" que te pregunta "va a rezar?" y yo contesto "Ahuevo" asintiendo con la cabeza, al fin no entienden lo que digo… y ya me deja pasar para ver mas de cerca el atrio y tomar una que otra foto.
Al salir, existe unos grandes portones que al principio no sabíamos a dónde conducían pero igual nos formamos como borregos porque había mucha gente. Las puertas las abren para pasar cierta cantidad de gente, así como en el metro del DF en horas pico. Pero ya por la espera comenzamos a hablar fuerte diciendo "portazo, portazo, portazo!"… Ahora me pregunto si, por esas faltas en la máxima iglesia de la religión católica, nos iremos al infierno?.
Las colas eran para ir a la cúpula de la iglesia en donde se puede ver el interior de la catedral y el exterior, el Vaticano y la Ciudad de Roma. La otra cola es para visitar las tumbas de los Papas, y lógicamente la que tenía mas gente y mucha de ellas rezando, es la de Karol Wojty?a (ese es el nombre que aparece en la lápida) alias "Juan Pablo II". Rendí un rato mis respetos y ya salimos de ahí.
Ya era pasado de medio día y por tanto caminar ya teníamos mucha hambre, así que comimos cerca del vaticano. Para después dirigirnos al Coliseo…
Como en todos los lugares en donde habíamos visitado, siempre queda la sensación de haber estado más tiempo para visitar mas los lugares que ofrece cada ciudad y conocer gente y echar más desmadre y todo, pero el tiempo lo teníamos muy escaso y era hora de salir, por la tarde, rumbo a Roma.
En la mañana visitamos la Galería de Uffizi, ya creo que tres de mis amigos de plano ya no querían saber ya nada de arte, Un cuate y yo íbamos a conocer todo lo que pudiéramos conocer. Aunque por las prisas visitamos el museo a paso veloz, nos tomamos el tiempo necesario por lo menos para ver aquellas pinturas representativas. Sobre todo la del Nacimiento de la Venus.
Al salir, paseamos un rato por la plaza en donde fueron filmadas las escenas principales de la película de "Hannibal". Tuvimos la oportunidad de ver un baile de ballet, así como en México es lo clásico ver los bailes regionales en lugares turísticos, allá pues es el ballet y con muchachitas muy bonitas.
Después de ver ese espectáculo de belleza y clase (y también de ver el ballet) nos dirigimos a la estación de trenes para despedirnos de esa ciudad del arte y dirigirnos a Roma. Por primea vez, nos tocó un retraso en la hora de salida de los trenes; no sé que pasó pero todos los trenes estaban retrasados en todos los horarios, solo algunos de mis amigos se sentaron en el piso y en los 45 minutos que nos tocó esperar, fueron suficientes para que de plano se durmieran en el suelo.
La evidencia del cansancio era más descarado, sobre todo ya notaba que habíamos adelgazado al menos dos tallas. Ese sí es un método efectivo en donde cualquier cosa para comer te cuesta mucho dinero y ya dejas de comer cochinadas. Quizá una de las razones del porqué México es el país donde hay mucha obesidad es que hay comida muy barata y de antojos en todos lados (tacos, hot dogs, hamburguesas, etc).
Tiempo después subimos al tren y nos dirigimos a Roma. Una vez llegando, en la tarde-noche solo teníamos planeado visitar la Fontana di Trevi que como ya era costumbre, el hotel se reservó algo lejos y para caminar toda esa distancia hacía que nos agotáramos cada vez mas. Lo bueno que yo llevaba el libro de los mapas y así dábamos a cada lugar. Los demás de plano ya ni se preocupaban en dónde estaban y solo seguían lo que yo decía.
Noté que los conductores de la ciudad de Roma son peores que los de cualquier otra parte que he visitado. Mucho peor que los del DF y aún peor (aunque parezca increíble) que los conductores queretanos. Esos si te avientan el carro y casi ni pelan al peatón y las luces de los semáforos. Había que estar muy a las vivas de las intersecciones y al pasar la calle.
Compramos unas botellas de vino y nos la tomamos en el hotel. Eran los últimos días de que dos amigos nuestros estaban acompañándonos en ese viaje. Ellos se regresarían en dos días y solo quedaríamos tres continuando el viaje.
En Florencia ya no hacía tanto frío como en las demás países visitados. Por la escasez de ropa limpia, decidí por fin vestir de bermudas. La salida era muy de mañana para tomar el tren de las 7 y algo e ir a Pisa a conocer la dichosa torre inclinada.
Ya arriba del tren me dí cuenta que no iba a ser el calor esperado, aún hacía mucho frío pero ya podía soportarlo. Un par de horas después llegamos a la ciudad y como en esas zonas que no sabemos bien a donde caminar, nada mas seguimos a la mayoría de la gente. Y efectivamente caminamos un poco y llegamos a ver ya de lejos la dichosa torre.
Al llegar nos tomamos las clásicas fotos de hacer como que uno patea la torre o de sostenerla. Los boletos de la torre se venden con horarios de entrada escalonados, solo cierta cantidad de gente puede estar dentro de ella por media hora y ya luego te sacan para que la otra tanda de gente entre. Esto según es para que no se caiga con el sobrepeso que genera tener demasiada gente arriba.
Teníamos todavía otras dos horas antes de que nos tocara nuestro turno para subir, así que aprovechamos para acostarnos en le pasto, mas fotos y curiosear. Tuve la curiosidad de entrar a la catedral contigua a la torre, pero como todo lo demás, es otro precio el que hay que pagar para poder entrar.
Ya para esas alturas hacíamos "corte de caja" una vez al día, todo lo que gastábamos ya mejor lo moderábamos porque el dinero, al ser en euros, se vá mucho mas rápido. Yo me comenzaba a preocupar por lo que gastaba porque estaba conciente de que regresando no iba a tener trabajo y ese dinero tenía que alcanzarme para otros meses de vacaciones en el DF.
No entré a la basílica también porque ya se me hacía injusto que cobraran por cada cosa que había que cobrar. Era como si en el DF cobráran por entrar a la Basílica de Guadalupe, o a la catedral del Zócalo. Así que nada mas nos subimos a la torre y apreciar la construcción, sus campanas y el mármol con la que fue hecha.
Después de bajarnos, pasamos por los clásicos puestos de souvenirs y algunos compraron algo, a mi ese día me dio un exceso de tacañería que no compré nada. Además creo que esos precios eran más caros que los que habíamos visto en Venecia.
Regresamos a Florencia a conocer el famoso David de Miguel Ángel. La cuidad de Florencia fue la que olía a drenaje, mucho más que el resto de las ciudades visitadas.
Esperamos una hora y media formados en la cola a plenos rayos del sol antes de entrar al museo. Pinche gente, por lo menos deberían poner un techo para proteger a la gente del sol. Mientras caminábamos, veíamos todas las leyendas pintarrajeadas en la pared exterior del museo, tenía rayones de todo tipo, pero en su mayoría con insultos en distintos idiomas referentes a la tardanza de entrar a ver el dichoso David. Me llamó a atención una que hasta el autor firmó que iba desde Cd. Neza decía: "Llevo 2 horas formado y no he visto al PUTO David".
Ya por fin, una vez dentro, vimos varias esculturas de Miguel Ángel, muchas no finalizadas, al fondo está el David. Yo no soy alguien que ame la escultura (me gusta pero no para "amarla", solo iba a conocer la famosa obra). Pero al estar parado junto a ella, ver cada detalle y el blanco perfecto de la roca que fue tallada, hace que admires y ames la escultura.
Antes de llegar al museo decía "pues un wey de pene pequeño ahí encuerado pues no me llama mucho la atención". Pero ya estando a lado de él, uno se enamora de esa verdadera obra de arte (y no me convertí gay!! ). Cada detalle, cada músculo está donde debe estar, hasta se ven las venas de los pies y manos y todo lo demás. El reflejo de la perfección del cuerpo de un hombre.
Claro, tampoco es tan perfecto; y me surge una teoría del porqué el Miguel Ángel esculpió un pene pequeño a pobre David. Y creo que pues todos los demás simples mortales al ver la escultura, nos sentiríamos mal de lo defectuosos que tenemos el cuerpo en comparación a la escultura. Pero ya no nos desanimamos tanto al ver compensado el tamaño de los más importante ;-) "Prefiero estar gordo y malformado que tener una pene diminuto" jaja.. que si le hubiera hecho un pene grande, de plano todo aquel hombre que la viera, saldría con una autoestima muy baja :-D
Bueno. Al salir, por fín caminamos por las calles hasta el anochecer. Conocimos calles y personas, ambiente y demás antes de terminar completamente el día y dormir porque el cansancio era cada vez mayor.
Amaneciendo, a primera hora, me fui a la lavandería automática para lavar por fin toda mi ropa y poder vestir algo que no apestara. Me apure, sentí que el tiempo trascurría rápidamente y que lo desperdiciaba en vez de estar conociendo la ciudad. Al terminar el lavado y secado, casi corrido, me fui al hotel para ponerme ropa limpia (pero no completamente seca).
Al llegar al cuarto, descubro que de plano todos seguían dormidos!!.. Solo uno ya estaba saliendo de bañar y pues ya le dije que los dejáramos y conociéramos la ciudad ahora de pié y no en los botes, seguro tendríamos que ver algo que casi no sale en fotos.
Los demás fueron despertando y de plano decidieron quedarse a descansar en el hotel (¡!!). Yo arreglé todas mis cosas para ya dejarlas en la estación de trenes en paquetería y no regresar al hotel. Y nos dirigimos a Venecia, una última mañana en esa ciudad.
Al llegar a la estación, noté que el tren que estaba a lado del anden se veía fuera de lo que ya habíamos visto, sobre todo por que la gente que estaba dentro estaba vestida muy elegante y los acabados del tren eran igualmente elegantes de color negro y antiguo. Caí en la cuenta que estaba viendo nada mas ni nada menos que el moderno Expreso de Oriente!!, Muy bello el tren, solo lo pude verlo por fuera ya que el boleto para abordarlo cuesta 1200 euros. Mi cámara la tenía guardada ya que la iba a sacar al dejar las cosas en paquetería, pero tenía que hacer unas fotos de éste tren, así que por las prisas solo pude tomar un pequeño video y esta foto.
Tengo una ligera fascinación por los trenes, si tuviera dinero haría mi colección de trenes a escala con paisajes y todo, pero eso es muy caro, entonces por eso me emocioné tanto ver ese tren y sobre todo porque ni planeaba verlo en todo este recorrido por Europa.
Una vez tranquilizada la emoción y dejado las maletas, tomamos el bote al "Puente de Rialto", de ahí, según mi mapa podríamos caminar a la plaza de San Marcos. Así que seguimos ese plan y confiados que en el camino encontraríamos algo que comer porque ni habíamos desayunado. No podía faltar la pizzería, pero en la modalidad "para llevar", se llaman "calzone" que básicamente es como una pizza personal pero doblada a la mitad como quesadilla.
Ya con algo en la panza, comenzamos a admirar todos los aparadores, muchas cosas de ornato y de lujo, desde sombreros, ropa, vidrio Murano y plumas!!.. plumas fuente y antiguas.. de esas de escribir pero con la pluma de algún ave, distintos tamaños, formas y colores. Tuve que meterme a ese negocio y por supuesto comprar el souvenir que para mí fue infaltable; una pluma antigua con una pluma grande color verde esmeralda. Al final de esta serie de posts pondré las fotos de algunos de mis souvenirs.
Bueno.. llegamos a la plaza, estuvimos un buen rato contemplando aquel paisaje, deseando regresar alguna vez. Comimos nuestro último helado y nos dirigimos a la terminal de Trenes donde tuvimos que esperar a los demás amigos por mas de 45 minutos!!.. Próximo destino.. Florencia.
Llegando a Florencia, supimos que nuevamente teníamos que caminar mucho y sudar mucho por llegar al hotel, ya sabíamos que este wey había reservado los hoteles lejanos por ser muy baratos, sin contar que de todos modos ese dinero lo gastábamos en trasporte o lo que era peor, nos desgastaba físicamente.
Solo dimos un pequeño paseo por la ciudad al anochecer.
Ya a estas alturas del viaje ya el cansancio y el malcomer comenzaba a verse reflejados porque ahora sí caímos dormidos al primer minuto de estar acostado o sentado en algún lado.
Tomamos finalmente el tren a Venecia, estaba como a dos o tres estaciones del hotel. La verdad no me dio tiempo como yo hubiera querido para investigar y documentarme de las ciudades que iba a visitar, Venecia era una de ellas. El tren entró a la ciudad que efectivamente está completamente rodeada del mar.
Tenía varios comentarios de algunos amigos que según decían que olía mal la ciudad, que esta sucia y no sé que más, quizá en la temporada que fui no me pareció para nada apestosa. Más apestoso está el malecón de Veracruz que toda Venecia. Y las construcciones… es normal que la antigüedad de las casas y las sales del mar las deteriore un poco y se vean con aspecto de descuido.
Comenzamos a ver los mapas de los transportes colectivos para llegar a la plaza de San Marcos, compramos nuestros respectivos boletos y abordamos la unidad una vez estudiado la ruta, como si fuera cualquier camión.
Efectivamente dejé que me cautivara y me emocionara la vista y magia del lugar esa ciudad tan nombrada por cualquiera que esta enamorado. El agua de mar limpia y todos los turistas peleando un lugar cerca de las ventanas del bote para poder apreciar las calles y las edificaciones. Reconocí algunos edificios, por ejemplo, en donde se filmó la película de Indiana Jones (la última cruzada).
Llegamos a la plaza de San Marcos y es fácilmente identificable aunque no haya "estudiado" debido a que es de las más conocidas mundialmente e inmediatamente te llegan sensaciones de dèja vú porque seguramente lo haz visto en algún libro, pintura o foto.
La cantidad de palomas en la plaza es extraordinaria, no recuerdo ya ver alguna plaza con tantas palomas y pues no falta que alguien venda maíz para darles de comer. Creo estaba a 2 euros la minibolsas de maíz. Y pues lógicamente está el gran peligro de ser "bombardeado" por alguna de ellas, en la cola donde estábamos formados vimos como le atinaron a al menos tres personas. Yo con mi gorra pues me protegía por si se dignaban a apuntarme a mí.
Entramos a la Basílica y comenzamos al clásico recorrido de apreciación. Lo que me sorprendió a diferencia de los otros lugares que ya habíamos visitado es que ahí cobran por todo, para entrar a ver alguna reliquia o un cuarto cobran, a pesar de que uno esté ya dentro de la basílica. Es como si al visitar la Catedral acá en el Zócalo cobraran por entrar, luego si quieres ver el sagrario te cobraran otra cantidad, luego por ver el coro, otra cantidad, por ver el retablo de los reyes te saquen más dinero. Luego si quieres ver alguna cruz de reliquia te cobren más.
Pues ahí nada más vimos lo esencial, lo demás, a pesar que tenía ganas de conocer todo, pero pagar cada paso que uno daba la verdad no me pareció bien. Así que nos apuramos para visitar el palacio. Dos de mis amigos decidieron no entrar, no tenían ganas de conocerlo!.. yo me pregunto.. entonces qué fueron?
Al estar viendo las grandes salas llenas de enormes pinturas, cada una es una obra de arte, ya me sentía incómodo por no bañarme, a pesar que me había bañado en la mañana del día anterior, habíamos corrido y sudado para alcanzar cada tren además de viajar toda la noche y ya sentía que apestaba. Peor por mis amigos que no se habían bañado desde Amsterdam, si que estaban bien "cuajados". Quería regresar algo temprano para poder pasar a la lavandería y lavar ya mi ropa porque ya no tenía nada limpio; estaba usando las playeras que había comprado como souvenir, pero no tenía calzones ni calcetines limpios.
Como sea, salimos de la plaza y abordamos otro bote para ir a otra islita y conocerla, después abordamos otro para ir a una nevería que según dicen es de las mejores para preparar el clásico helado italiano. Efectivamente los helados deliciosos que difícilmente probaré ese sabor en algún otro lugar distinto a esa nevería, además de la excelente vista que tenía al canal y lo mejor, no era muy caro. Creo que cada helado costo 3.5 euros; a ese precio costaban algunos en Paris pero de esos que venden en el Eje central de a 5 pesos.
Estando por ahí ahora si comimos una pizza original italiana (de esas que sí se comen con tenedor y cuchillo) ;-) y al anochecer regresamos al hotel. Ya cansado de tanto caminar se me hizo muy largo el camino de la estación al hotel. Noté que la lavandería ya había cerrado así que debería hacer lo posible para que al siguiente día a primera hora ya pudiera lavar la ropa, no era mucho problema porque mis amigos se levantaban tarde diario.
Al acomodarnos en el cuarto comenzaron a meterse a bañar. Al desempacar mi ropa accidentalmente cayó un vaso que había adquirido en la fábrica Heineken. Se rompió y me dolió mucho. Comprendí que ya debería tener mucho cuidado. Lavé un par de calzones y calcetines con la esperanza de que se secaran, Esto era muy poco probable porque en las noches de abril aún hace frío. Usé la secadora de pelo pero no fue de gran ayuda.
Ya cansado y fastidiado por caminar sintiéndome mugroso mejor me dormí. En Venecia solo íbamos a estar dos días y una noche, Me negué a esto porque quería estar mas días en esa ciudad, pero democráticamente perdí porque todos no tenían todo el tiempo disponible como yo lo tenía. Así que ni modo.
La noche anterior habíamos viajado en el tren en asientos normales. Ahora para el viaje a Italia nos habían tocado camas. Son seis camas individuales en forma de literas en un pequeño cuarto, tres de un lado y tres del otro. Desafortunadamente no nos tocó juntos con mis amigos, tuvimos tres en un cuarto y otros 2 en otro, junto con la demás gente desconocida. Por lo menos esa noche íbamos a viajar acostados durmiendo.Ese fue el único tren que nos quitó los pasaportes indicándonos que serían devueltos antes de bajar del tren.
A media noche nos despertaron la gente de seguridad para un cateo a las mochilas, escogieron pasaportes y buscaron a las personas dentro de los cuartos y lo que hacían era verificar que la foto correspondía ala persona, además de solicitar que abriera sus maletas y procedían a meter mano revolviendo todas las cosas. Solo a dos de mis amigos les tocó.
Era un cambio completo de actitud a los países que ya habíamos visitado. En ese lapso que nos despertaron, llegamos a una estación que inmediatamente reconocí que ya estábamos en Italia porque se veía mucho más descuidada y con pintas de graffiti, cosa que no las habíamos visto tanto en las otras estaciones de los otros países.
Dormí por otro rato y en la madrugada me dio un retorcijón al estómago, me dieron ganas de hacer del baño en la mañana. Me paré, me arreglé y salí a buscar el baño, noté que estaba ocupado y esperé fuera de la puerta. Llego el checador y nos comentó que ya estábamos cerca de la estación de Bologna y comenzarían a entregar los pasaportes para los que bajáramos en esa estación. Decidí ya no entrar al baño y esperar a la entrega de los pasaportes, no fuera a pasar que al momento de la entrega yo estaría "liberando la marmota". Una vez hecha la entrega inmediatamente llegamos a la estación.
Mis ganas de ir al baño fueron incrementando mucho y ya me imaginaba entrar al baño limpio como en Zürich y sentir esa sensación de descanso. Paró el tren, salimos del vagón y teníamos 20 minutos antes que de llegara el otro tren que tendríamos que abordar para ir a Venecia. Tiempo suficiente para ir al baño de la estación que mis amigos me esperaran.
Todavía los dejé en el anden correspondiente y me dirigí al baño casi sin poder corren bien por la fuerza que ejercía para aguantarme hasta llegar. Entré como desesperado y vi de un lado los mingitorios y del otro los "cuartitos" donde me esperaría un buen inodoro. Pues no!!.. Abrí la puerta y mi sorpresa fue mayúscula al ver que no había inodoro!!, solo un pinche hoyito como de 20cm a ras del suelo!!!... eso no me lo esperaba!, He entrado a baños de gasolinera de esos que dan ganas de evacuar por los dos lados (por atrás y por la boca). Hasta en letrinas donde hay una tabla cortada y un hoyo en la tierra donde te sientas y se escucha como cae!.. pero ese hoyo que pedo??.. osea.. era hacer de "aguilita" o en cunclillas tratando de atinarle?.. luego como se le hecha el agua para que se vaya todo??..
No pues sentí que mi piel el escalofrío que alguna vez hemos sentido cuando ya no se aguanta. Pero preferí soportar ese dolor y angustia antes de ponerme en cunclillas y hacer. Faltaba poco para que el tren llegara y mejor pasara a un baño del tren, por lo menos ese si podría sentarme a gusto. Me sorprendí de mi trabajo mental para hacer que me aguantara hasta que llegó el tren e inmediatamente me puse a buscar el baño.
Pasé vagón por vagón buscando uno respetable porque al ser un tren italiano carece de cuidado en comparación a los demás. Recorrí como 4 vagones donde los baños estaban asquerosos, no servían o estaban tapados, ya de plano vi uno que estaba MEDIO tapado, por lo menos intuí que no pasaría algún accidente y me dispuse a "tirar el puro". Ahhh… que gran sensación de alivio.Después de eso, ya ligerito me fui a mi asiento y esperar llegar a nuestro destino.
Noté que Italia no tiene comparación con los otros países, por lo que apenas había visto en la madrugada de ese día me di cuenta que es como el barrio bajo de Europa, algo así como pasar de Polanco a Tepito en el Chilangotitlán.Al fin llegamos a la estación destino donde estaba nuestro hotel (nuevamente lejos de los destinos turísticos buenos). Buscamos el hotel porque el que hizo la reservación no sabía bien cómo llegar. Cargando mas de 20 kilos a espaldas caminamos bastantes cuadras solo para que nos dijeran que el cuarto estaría disponible después de las tres y ni podíamos bañarnos (yo era el único que me había bañado el día anterior, los demás ya apestaban y no se podían bañar hasta en la noche que regresáramos), nada mas dejaríamos las cosas y aprovecharíamos el tiempo para ir a la mera ciudad de Venecia.
He pasado noches enteras durmiendo en asientos de un camión o en el campo al intemperie (sin casa de campaña), pero creo que no había pasado una de mis peores noches que dentro de ese tren. No fue directamente por el tren, tenía asientos reclinables, no se escuchaba mucho el sonido del tren, había cobijas. Lo que me quitó varias veces i sueño es que en los asientos que teníamos a lado estaban unos hindúes que toooda la pinche noche se la pasaron plática y plática en su idioma, Imaginen las siguientes palabras pronunciadas rápidamente y con timbre de voz algo aguda y en volumen alto: “malablana mlanlapla malalef nipaeanama”. Y ahora a eso agreguen mucha tos. Así fue por casi toda la noche!!
Nosotros pues al no saber muy bien eso de reclamar por esos ruidos en los trenes pues ni modo, yo llevaba mis audífonos y mitigaba el ruido que hacían esos tipos. Pero creo que era tanto su escándalo que los señores del otro vagón (ni siquiera del mismo vagón que estábamos) se quejaron con los chacadores para que los callaran, recuerdo que fueron al menos dos veces (la última los callaron enérgicamente) y simplemente les valió madres. A lo que no aguantaba de plano era que apestaban a pies sudados.
Ya en la madrugada me levanté a caminar un poco y conocer el vagón comedor, para pedirme igual un cafecito y un pan.. jaja.. creo que nada mas eso me salió en 4 euros pero tenía que vivir esa experiencia de comer en el vagón comedor!!. Unos minutos después llegamos a Zürich. El primer paso era encontrar un lugar dónde dejar las mochilas y vimos que la estación del tren también es como si fuera un centro comercial, y en la parte de abajo está todo el guarda equipaje.. Todo totalmente automatizado, es casi nula la intervención humana, pones tu mochila en el locker, cierras la puerta, pones el dinero, das vuelta a la llave y ya!. Todo es computarizado con mapas en la “entrada” para saber, ve la ubicación de locker, su disponibilidad y saber si te haz pasado del tiempo para que vayas preparado con mas dinero. Lógicamente también hay máquinas que te dan cambio, metes el billete y ya te da el cambio en monedas.
En el mismo sitio había baños y regaderas. Inmediatamente aproveche para bañarme, mientras mi amigos mugrosos no quisieron porque costaba algo así como 4 euros y no querían gastar tanto. Les dije entonce que en 30min los veía arriba y ya me metía bañar. Me impresionó la limpieza que hay en esos baños, casi todo automatizado, las luces, el agua, el papel, casi esperaba ya que al terminar saliera una mano robótica a que me limpiara el trasero. La regadera excelente y las toallas eran blancas y limpísimas, parecían nuevas. Y lógicamente las chicas que atendían muy guapas iban a la respectiva regadera (a puerta cerrada) y preguntaban si se te ofrecía algo mas, mucha atención y amabilidad.
Al salir de la estación del tren me sentí exactamente como cuando Shrek va a visitar la ciudad de Duloc.
Conocimos la ciudad perfecta!!, arquitectura europea, ríos atravesando la ciudad con aguas cristalinas y peces de colores nadando, bebederos en las calles garantizando la pureza del agua de la ciudad, cero.. así.. cero! basura, parecía que hasta los árboles ni de desojaban para no hacer basura, Balnearios casi al aire libre que bien sabemos que en verano se a de llenar de gente y mujeres en topless, carros de a lo mas 2 años de antigüedad y la gran mayoría son los BMW, Audis y Mercedes benz. Los demás son de más lujo. Y además un gran lago con los Alpes nevados al fondo.
Compramos un tour y nos dieron la vuelta a los alrededores, conocimos la ciudad, el lago, la montaña que es donde formalmente comienzan los Alpes suizos, atravesamos el lago en Ferri y finalizamos en la estación de trenes. Nos explicaron que la educación es lo más importante, la piedra angular de los suizos, los chavitos en primaria les enseñan las lenguas que se hablan en suiza, que son el alemán, francés, ingles y su dialecto que es una mezcla entre alemán y francés. Es decir, los chavitos al salir de la secundaria ya saben hablar 4 idiomas!!!. Y viendo la forma de vida y la gente, ví que de plano el concepto de “pobreza” solo lo conocen como en teoría pero no se imaginan lo que realmente es, porque nunca ven niños en situación de calle o adultos mayores vendiendo chicles en los cruceros y los demás problemas que nosotros como mexicanos estamos tan acostumbrados a ver y a formar parte de nuestra vida cotidiana.
Comí una de esas salchichotas (sin albur) en un restaurantito de la estación de trenes, donde ví que entre Brujas y Zürich se andaban dando un “quien vive” de mujeres guapas en lo que llevábamos conocido de Europa. Anocheciendo recogimos nuestras mochilas y subimos al tren que nos llevaría a Venecia con una escala en Bologna.
Agradecí a la chica de Amsterdam habernos dado esta opción. No tenia pensado visitar Zürich pero creo que para mi, fue la mejor decisión. El estar toda mi vida viviendo en México uno puede desanimarse viendo los problemas que tiene el país con la pobreza y el crimen. Es fácil suponer, por lo que vemos a diario y en las noticias, que todo está mal que en general toda la humanidad está mal y que tarde o temprano nos va a llevar la chingada a todo mundo. Pero viendo esa ciudad y la gente que vive en ella me dió un poco de esperanza de que posiblemente la raza humana pueda algún día salir adelante y vivir así.
Me temía que en estos días habría muchos trabajo, pero de plano exageraron al grado de no poder dedicarme un poco de tiempo para postear y ni mucho menos faltar a pesar de la contingencia de la influenza. Que por cierto, yo creo que al final de toda estos post del viaje a Europa le dedicaré un post completo a este tema. A mi no me queda la menor duda de que la epidemia existe y la gente encargada de esto hizo lo mejor que pudo para contener esta situación. Las personas que dicen que es mentira y esto es un "compló" es solo el reflejo de que la educación científica (biología) en nuestro país es muy baja como no los han dicho los organismos internacionales. Pero esto será tema de un post futuro.
Regresando a Amsterdam.
Esa noche dormí solo como 3 horas, a pesar que tenía hambre, preferí no desayunar ese día y dormir para que se me pasara el efecto de la marihuana. Ya lo había experimentado y se me había quitado esa curiosidad, creo que no se me antojará probarla nuevamente. No lo descarto por completo ya que aparte de todo lo que describí en el post anterior, también fue un viaje de autoconocimiento, descubrí situaciones que de otra forma no hubiera sabido que estaban dentro de mi cabeza y que me limitan en hacer muchas cosas… pero eso lo descubrí como 3 meses después, me costó mucho trabajo entender.
El plan era que esa noche viajaríamos en tren a Munich, pasaríamos ahí un día y en la siguiente noche viajaríamos a Venecia. Pero al llegar en la mañana a comprar los boletos del tren, la señora que vendía los boletos, que estaba muy muy guapa y muy amable y feliz de que estaba platicando con mexicanos, nos dijo que ya no había boletos para Munich y nos preguntó nuestros planes. Inmediatamente se puso a buscar rutas alternativas y nos recomendó que en vez de ir a Munich podríamos ir a Zürich y ya luego viajar en la noche a Bologna (Italia) para cambiar de tren y ya finalmente a Venecia. Aceptamos y ya con boletos en mano había que esperar hasta en la noche.
Había todavía mucho que visitar de la ciudad, me dí tiempo para probar unos quesos que estaban muy sabrosos, los vendían en una tienda cerca del la estación de trenes y luego ver la ciudad, caminar por sus calles y llegar al museo de Van Gogh. Ya dos de mis amigos no quisieron entrar, preferían pasearse para ver a las viejas en el barrio rojo. Los que me siguieron pues conocimos las famosos pinturas del artista y pudimos apreciar el trazo en cada pintura. Realmente impresionante.
Al salir visitamos un "tianguis" de plantas en donde vendían gran variedad de flores de muchos colores así como plantas y por supuesto una que otra matita de marihuana, así como si nada. Semillas de todos tipos y plantas que realmente no había visto y que me daban muchas ganas de comprar, lástima que no permiten el paso en los aviones y además que aún nos quedaba mucho por recorrer de Europa que seguro en todo el ajetreo que venía se moriría.
Al fin llegó la noche y nos disponíamos a experimentar nuestro primer viaje en tren de toda la noche, escogimos los lugares mas baratos que había así que no esperaba mucho; los asientos eran como los de cualquier autobús, reclinables pero nos regalaron tapones para los oídos, las cobijas por cada asiento por si llegábamos a tener frío y ya.. a dormir todo lo que no había podido dormir la noche anterior.