Mostrando las entradas con la etiqueta Hospital. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Hospital. Mostrar todas las entradas

domingo, mayo 10, 2015

Incertidumbre preoperatoria (parte 3)

Aunque esto ya no es para nada una incertidumbre, dejo el título para que no se pierda en el hilo de estos post.

Una vez con el suero conectado a mi vena de la parte frontal de mi puño izquierdo, me recuesto en la cama e inmediatamente entra un doctor para supervisar si ya estoy en las condiciones requeridas para la operación. Nota que aun tengo los calzones puestos y me ordena a quitármelos; le comentó que si la operación es sólo de la nariz, qué necesidad hay de quitarmelos, además que así evito que inconscientemente me metan a otra sala de operación de.. no sé… cambio de sexo?.

El protocolo del hospital es quien manda y me los quito. Al salir de ese cuarto veo que ya mi mamá está esperando en ese pasillo, tengo algo de miedo, pero al verla me aguanto y le digo que pues la veo en un par de horas, que hay les avisan cualquier cosa. Mi novia con la amplia experiencia en hospitales y operaciones les podría orientar por cualquier inquietud que tengan y que los doctores no sepan explicar en el idioma de alguien que no ha estudiado tanto.

Siento esa camilla tan angosta que parece ser que solo me permite dirigir mi mirada al techo, mientras avanza  solo me permite ver las lámparas cuadradas de luz blanca del techo del pasillo y si acaso resquicios de puertas que se abren y cierran. Llego a otra zona que sería el “último descanso”antes de entrar propiamente a cirugía. Ahí solo hay acceso a la gente del hospital, sin ningún familiar ni nadie ajeno a lo que dentro de poco se trabajará esperando siempre lo mejor. No soy el único, identifico al menos 4 pacientes más. Finalmente es el DF y tanta gente y tantas cirugías se realizan en un hospital reconocido. Veo los demás pacientes de distintas edades un poco más enfermos. Desconozco de qué lo intervendrán pero sin duda el grado de nerviosismo no es el mismo en todos. Veo a gente mayor que está mucho más nerviosa y que no quiere hablar a nadie. Veo a gente convaleciente rezando y yo solo me enfoco a ver el movimiento interno que sólo alguien profesional de la salud está acostumbrado a hacerlo día a día.

Noto que al menos hay 5 salas de cirugía en esa sección, se llevan a uno de nosotros y casi en el mismo minuto entra otro más  a sustituir el lugar. Hay un vidrio semidifuso que divida a los pacientes del movimiento de los doctores. Al fin veo a mi médico y veo que lee un pizarrón blanco que no me había percatado que existía. Ahí están escritos los nombres de los pacientes, el horario, algunos parámetros para tomar en cuenta que están en “clave” médica y la sala asignada. Lógico veo mi nombre pero no distingo los demás datos. Se acerca mi doctor y con otra doctora indicándome que será la anestesióloga en mi operación. Ahora que lo recuerdo, sí ví la sala a la que fui asignado pero no recuerdo si era la 3 o la 5, y el nombre de la doctora creo era Elizabeth pero no estoy seguro, no sé si sea por la anestesia que hace mella de la memoria de corto plazo en ese momento.

Se acerca otra doctora y comienza a verificar cada dato en un formato. Datos básicos como mi nombre y tipo de sangre, así como ya más específicos como si he tomado anticoagulantes o aspirinas recientemente y verificar alergias y tiempos de coagulación. Creo que ella fue la última luz verde antes de que un enfermero delgado entre y nuevamente jale mi camilla ya para llevarme al quirófano.

Alcanzo a ver que al final del pasillo hay una zona redonda en donde conecta a cada quirófano. Me mete en uno de esos y les recuerdo el nombre de mi doctor y la naturaleza de mi operación antes que me metan a alguna de circuncisión o algo así. Entra otro enfermero y me indican que ya no me mueva, me pasarán a otra camilla pero ellos harán todo el movimiento. Ponen la nueva camilla y utilizando el mismo soporte de las sábanas, me levantan y me ponen en la otra camilla que ésta sí que es demasiado angosta, en realidad mis brazos ya colgarían si no los junto con mi cuerpo. El otro enfermero está un poco gordo y es callado, no se presenta ni nada. Mi bata no la quitan pero ponen una toalla alrededor de mi cintura para “amarrarme” los brazos. Ah, claro! Mi novia me advirtió que es normal, nos amarran antes de operarnos. Y finalmente también pasan esa toalla en mis pies para que queden igualmente sujetos. Al estar haciendo esto veo a la anestesióloga y a mi doctor entrando a la sala y preguntándome cómo me sentía y si ya estaba listo. Ni recuerdo lo que contesté.

Me comienzan a hacer la plática y veo que la anestesióloga pone dos frascos pequeños que se conectan a mi suero. En cuestión de segundos me siento muy mal. Como si estuviera a punto de desmayarme pero la reacción normal de mi cuerpo es tratar de despertar. Pregunto en voz alta:

–¿Ya aplicaron la anestesia (que no me avisaron, culeros)? Porque me siento muy mareado  como si algo no está bien.
Y me contesta la doctora –Si, ya es la anestesia. Vaya!, veo que tienes más resistencia que lo que dice tu peso.  Que acaso tomas drogas?
Para ese momento veo que mueve otra dosis y con la sensación de estar como el triple de ebrio de lo más que he estado en mi vida, solo alcanzo a decir: “Sólo una vez, en Ámsterdam….”

…

Me siento tan agusto, creo que ya no tengo cuerpo, no se si he muerto y no me importa porque me siento tan descansado y tan en paz como nunca lo he estado en mi vida. No puedo abrir los ojos pero me siento como si estuviera recostado en la cama más cómoda del mundo. Esa sensación de descanso creo nunca la volveré a sentir. De pronto creo sentir algo en mi nariz.. y siento que me agarran de la mano con una voz de mujer diciéndome

–No se agarre su nariz, acaba de salir de una cirugía en su nariz y no debe tocarla. Va a ir despertando poco a poco así que por pura precaución voy a asegurar su mano para que no toque su nariz. En un rato más que despierte lo llevamos ya a su cuarto.

Fui despertando poco a poco , empecé a sentir el dolor de ese como metálico en mi mano y supe que era lo del suero. Ya estaba consciente de dónde estaba pero no podía abrir los ojos por la sensación de sueño que sentía.  Al abrir los ojos poco a poco comencé a reconocer el lugar. Curiosamente la nariz era lo que menos me dolía. El cuarto era muy largo y al parecer es dónde estamos todos los que hemos pasado la cirugía. Al menos es un indicio que que todos, sean quienes sean, pasamos esa pausa y ya ahora es sólo cuestión de tiempo para recuperarnos.

Creo que las enfermeras sólo nos ven de lejos si ya abrimos los ojos y si volteamos a vernos los unos a los otros para decidir si ya estamos listos par que nos manden a nuestro cuarto, pero no recuerdo haber tenido algún aparato para ver mis signos vitales y que se dieran sus vueltas seguido para ver cómo estábamos. Después de un tiempo empecé a mover ya más la cabeza para que se dieran cuenta que ya estaba despierto porque ya me quería ir a mi cuarto y que mis papás no se preocuparan como seguramente lo estarían.

No recuerdo cómo me sacaron de esa sala, solo que ya estaba en un elevador que se me hizo muy pequeño y que al entrar al piso de mi cuarto ya estaba ahí mi mamá esperándome. Creo que ya les habían avisado que ya iba para allá. Mi papá ya estaba también en el cuarto que me habían asignado. Me comentaron que ya me había tardado más de lo normal, al parecer creo que tardé 5 horas en total cuando debí haberme tardado sólo 2 o 3 horas máximo. Solo me dijeron que tardé mucho en despertar. Mi novia llegó al cuarto porque ya estaba preguntando la razón de mi tardanza pero ya todo estaba en orden. Ahora sólo esperar la recuperación.

Al día siguiente me daban de alta, pero después de ese día me dolió todo el cuerpo, todos los músculos, excepto la nariz. El dolor en los talones me hacían muy difícil caminar pero creo que esto fue por la anestecia que hizo que todos mis músculos se relajaron tanto de toda la tensión que ya tenía tanto de la cirugía como del trabajo. Sólo me tomé dos días laborales y al tercero ya estaba de vuelta al trabajo. 

Tenía muchísimo trabajo y como Líder uno no tiene que mostrar debilidades superficiales como una pequeña cirugía de tabique desviado. Sangré de la nariz toda la semana pero no tuve ningún moretón y la mayoría pensó que ni me habían hecho nada, que el parche de mi nariz era sólo para fingir ausencia de dos días. Bueno, opiniones del trabajo de gente que ni me importa.


Cirugía con anestesia general.
Logro desbloqueado.

lunes, febrero 02, 2015

Incertidumbre preoperatoria (parte 2)

Es mentira que al despertar no te llega al menos el pensamiento que quizá sea la última vez que lo pudieras hacer. Son las 4:30am cuando el despertador suena y tengo que bañarme y arreglar mis cosas para salir al DF. Aún en este pueblo he visto que es muy deficiente en los servicios de salud, por eso tengo que ir a la capital sobre todo cuando se trata de una operación que involucre mi salud.

En el camino no me duermo, prefiero leer un cuento corto del libro en curso, una vez que salimos de Querétaro y el paisaje se torna más verde, menos agreste y más amigable a la vista escucho algo de Café Tacvba mientras alcanzo a apreciar que algunas de las flores silvestres de color violeta comienzan a salir a la orilla de la carretera. Mi novia me acompaña pero está dormida, solo la abrazo un poco para no despertarla mientras aprecio la vida mientras viajo en ese camión de primera clase, escucho rock pop y veo el paisaje.

La operación para el desvío del tabique de mi nariz es una operación sencilla y no debería preocuparme, sobre todo si careciera de los conocimientos de los posibles riesgos que puedan salir , lo malo que por las experiencias pasadas sé que cualquier operación puede involucrar el riesgo de perder mi vida. Son muchas variables involucradas;  una falla y si el doctor no está tan capacitado, puede desencadenar a finales fatales. La anestesia general te desconecta de este mundo y es algo que nunca lo había experimentado.

Llego al hospital, ya están esperando mis padres y eso me tranquiliza. Hago el alta con los datos del seguro y con mi papá para dar su nombre si algo pasa. Protocolos del hospital que uno no se imagina que pueden ser los que determinan acciones futuras mientras uno no esté ya en este mundo. El seguro que pago me permite que la cirugía se realice en un buen hospital. Al menos si mi trabajo es delicado y lleno de presión, que mi muerte se atienda con la posible descencia de buenos servicios médicos y no con jetas enojadas de enfermeras frustradas para los servicios públicos.

No tardaron ni 30min de que estuviera en la sala de espera cuando me llaman para subir al consultorio. No sé si es su protocolo pero lo hacen todo rápido como para no tener tiempo de decir “Hasta el rato” a la gente que te acompaña. Solo permiten a un familiar que te acompañe. Yo preferiría que fuera mi mamá, pero sé que si por cualquier cosa que salga mal, ella pudiera perder el control más fácilmente, además que creo que le debo más consideración a mi papá y por eso lo elijo para que él sea quien me acompañe.

Al subir a la sala de preparación, una cama con cajones y paredes muy estrechas me sofocan un poco, aún subí con mi mochila pensando que todavía había que hacer más trámites o firmas. Ya no fué necesario; entra una enfermera y me indica que vista la famosa bata de hospitalen la que hace que se te vea todo el trasero, quitándome toda la ropa y accesorios incluía la ropa interior aunque la operación sea de la nariz. El tiempo en ese momento pasa más rápido de lo normal, el ritual del despojo de mi ropa me es familiar y lo hago exacto como si fuera a nadar, pero cuando estoy en los calcetines la enfermera vuelve a entrar ya con el suero y la jeringa para comenzar la “canalización”.


Pido un minuto para ir la baño, sé que después de eso es más difícil hacer cualquier función por más básica que sea como ir al baño. Me colocan mi brazalete de identificación donde vienen mis datos personales y tipo de sangre; por mi vida en el DF sé que eso sirve por si hay un terremoto y si quedo atrapado, puedan identificar mi cuerpo. Cuando identifican la vena por la cual introducirán el catéter y finalmente sientes la aguja, es cuando sabes que es el principio de un pequeño calvario en el que te someterás, el primer dolor que sientes de una serie de muchos más que haras recordar que debe existir un Dios para sentir un poco de consuelo. Si esta operación va bien, no sentiré tanto esa necesidad de Fé y aún seguiré bromeando sobre el “jefazo”.

Me recuesto en una cama que la siento angosta (Já) y la enfermera se va a confirmar mi acceso a la sala de operaciones. Tomo mi celular y apenas me dá tiempo de poner lo que podría ser el último estatus en el Facebook indicando la ubicación del hospital dónde me encuentro:

“El Jefe me ha retado a otra partida de ajedrez; si gano otra vez, me castigará regresándome a este mundo como castigo, como cuando nací. Así que espero verlos al rato. ;-)”
   

viernes, junio 28, 2013

Incertidumbre preoperatoria.

Hago una pausa con lo de mi relato de Las Vegas. Pero he llegado al punto sobre el extraño sangrado de nariz que tuve allá.

Desde hace unos meses, creo que desde Agosto del año pasado, me sentía más mormado de la nariz. Al salir de nadar se intensificaba la molestia ya que había veces en que me despertaba a mitad de la noche solamente a estornudar. Pero lo tenía controlado porque pensaba que quizá era solo una reacción alérgica al cloro o a algún químico que el echan a la alberca.

En diciembre me enfermé de gripa y con todo el maratón de convivios, alcohol y desvelos comunes de fin de año, me sentía cada vez más congestionado y en enero me enfermé nuevamente de gripa. Pero ese sangrado de la nariz en Las Vegas fue lo que se me hizo muy raro y aún ahí pensé que era por la fatiga, el estrés que apenas se me estaba quitando y las recientes gripas. En febrero y marzo enfermé nuevamente de gripitas molestas y ya todo aquel que hablaba conmigo, sobre todo por teléfono, asumía que estaba enfermo por la forma en que me escuchaba.

Decidí ir al doctor para saber si me estaba haciendo alérgico a algo ya que mi congestión nasal era permanente e iba incrementándose al pasar el tiempo. Pero no fue una alergia, me canalizaron con el otorrinolaringólogo para confirmar lo que sospechaban.
--------

Alguna vez mi mamá me platicó que de niño me había dado un gran golpe. Estaba “caminando” en la andadera y el piso de la casa no era para nada plano ni liso, es más, casi ni teníamos piso decente, estaba lleno de chipotes y en el patio era solo un lote baldío. Pues un día la andadera se atoró con una de esas piedras y con el impulso que yo tenía hizo que se volteara haciendo un efecto de látigo, impactando mi cara con un chipote del piso. El golpe me hizo (además de idiota) un “triángulo místico” en el lóbulo frontal de mi cráneo que se ve más conforme me quedo más calvo. Pero no sabía que el golpe también había afectado mi nariz. 


---

Con mi primer pago de beca cuando estaba en el nivel medio superior fue destinada para unos walkmans para evitar escuchar la basura de la música banda que comenzaba a ponerse de moda en las estaciones que sintonizaban los microbuses. Pero el segundo pago de beca se destinó a la compra de lentes que necesitaba pero por falta de dinero no podía comprarlos. Cuando me los entregaron el optometrista se dio cuenta de la desviación que tenía en el tabique de la nariz, yo casi no lo notaba y no me había percatado. Acomodó los lentes nuevos (los enchuecó) para que quedaran horizontales con mi cara.

--

Una de las primeras mujeres que se enamoraba de mi, de esas veces que parece que estudian cada parte de la cara, se percató y lo dijo con sorpresa que tenía la nariz chueca, casi no se notaba pero viéndola detenidamente se apreciaba el defecto. Todo por el producto de esa caída cuando aún ni podía ni caminar sólo.

--------


La nariz y las orejas son las partes del ser humano que nunca dejan de crecer, el diagnóstico del doctor fue Pansinusitis crónica producida por el desvío del tabique que afecta directamente los cornetes produciendo una obstrucción del 90% del lado derecho y un 60% del lado izquierdo de los senos paranasales.. o algo así.

Solución?
  • Cirugía endoscópica de senos.
  • Septoplastía.
  • Escisión de cornetes parcial o completa.

Las experiencias  en operaciones que involucran anestesia general no han sido buenas, al contrario, como los lectores antiguos sabrán, han sido traumantes y sé muy bien que, aunque la cirugía es muy sencilla, siempre hay un riesgo y nos ha tocado vivir esa pequeña probabilidad de riesgo de que no ha salido nada bien (aquel fatídico marzo del 2010). Es inevitable que me ponga nervioso ya que por esas experiencias sé que hay también una posibilidad de que no salga de la sala de operaciones y sean mis últimas horas en este mundo. Pero debo mantenerme ecuánime para no espantar a las personas a mi alrededor y sólo tomar como ejemplo la valentía de mi novia.

No sé qué vaya a pasar mañana, ni mucho menos cómo me voy a sentir después de la operación. Me imagino que los primeros días serán muy dolorosos pero espero el martes poder regresar a trabajar con normalidad, tengo muchos pendientes y por una cirugía pequeña no debe detenerme. Sólo sé que contaré con las personas que me aman y estarán conmigo cuando me despida de ellos para entrar al quirófano.

Mañana me dirán que cuente del uno al diez cuando me estén aplicando la anestesia; y yo diré...

Un, deux, trois, cinq, sept, onze, treize, dix-sept, dix-neuf, vingt-trois…

miércoles, abril 27, 2011

Crónica de una buena semana.


El jueves 14 de Abril nos confirmaron que el segundo intento de trasplante sería el próximo martes o a más tardar el miércoles. La sala de operación fue reservada esos dos días. Nosotros en nuestro escepticismo veíamos que era muy pronto y que saldría algo, como siempre, que retrasaría la fecha de la operación.


Sábado 16 de Abril.

Mi novia comienza a estar muy nerviosa. Aún tenemos el fantasma de poco más de un año. Es lógico que estemos espantados, pero curiosamente, yo me siento algo tranquilo. Quizá porque pude ver algunas “señales” como poder conseguir esa cantidad de dinero en tan poco tiempo, también al ver que me iban a correr, lo interpreté como que era necesario cambiar todo en mi vida.

Le dio la sensación de vivir rápido lo que pudiera ser los últimos días de su vida. Quiso estar con su familia cuando debería ir al psicólogo (como parte del protocolo de trasplante). Fuimos al cine a ver “Río”, y lo que nunca habíamos hecho antes, meternos a ver una segunda película. Sentí que tenía urgencia por ver lo que ya no pudiera ver después. Yo la consentí y siempre estuve al pendiente para que se sintiera a gusto y se le bajara el nerviosismo.


Domingo 17 de Abril.

Dejé que casi todo el tiempo estuviera sola con su familia, ya había pasado mucho tiempo conmigo el sábado, así que solo la visité un par de horas antes de viajar a Querétaro. Al despedirme sentía que todo saldría bien. Que nos veríamos pronto y creo que empecé a confiar con lo que pudiera venir. Quizá también era que aún faltaba unos análisis y que era probable que nuevamente se retrasaría la fecha.


Lunes 18 de Abril.

Mal y de malas en el trabajo. Sabía que no debería estar ahí, pero igual tenía que dejar algunas cosas bien. Mi novia me confirma que el estudio que falta se lo harán en el mismo hospital y por lo tanto, ese mismo día la ingresan. Yo debería estar ahí, ayudando a arreglar los pagos iniciales, me dice que sí tienen problemas sobre todo porque piden tarjetas de crédito y ella se le olvidó llevarse la suya. Finalmente, después de discusiones con la encargada de la recepción (y de sufrir algo de discriminación porque sospechó que no contábamos con los recursos) pudo ingresar. Es por eso que era importante que estuviera yo ese día, no hubiera sido ningún problema en el ingreso.

Saliendo del trabajo, me regreso en camión a la ciudad. Al fin estoy sintiendo el miedo de lo que puede pasar, y mientras el camión ingresa a la carretera, por primera vez deseo que el camino al DF sea largo a modo de que se estire el tiempo y que mi novia tenga más tiempo de estar aquí y con su familia. Me comienzan a surgir las dudas y las posibilidades de que al siguiente día salga todo mal en la operación. Pero en el fondo, sigo teniendo confianza.


Martes 19 de Abril.

Hice lo posible por dormir bien, no sé lo que me depara el futuro pero sé que debo estar descansado para soportar lo que pueda venir. Sabía que a las 6 de la mañana las metían a la cirugía y que a las 9:30 ya tendríamos resultados. Lo más probable es que ella no dormiría en toda la noche. Mucho miedo invade nuestra mente. Para mi sorpresa, recibo su llamada a las 6:20am, casi a la hora que una de sus hermanas pasaría a mi casa para llevarme al hospital. La verdad no esperaba que me llamara antes de que la metieran a la sala de operaciones. Me dice, muy espantada y con un nudo en la garganta que ya se la llevan, que me quiere mucho y que se despide. Yo solo le digo que en un rato la veo, que es natural el miedo pero que tenga la confianza que nos vamos a ver en un rato, que no lo dude y se enfoque en que ponga a trabajar el nuevo riñón en el preciso instante en que lo conecten. Le mando muchos besos, sin importarme la pena de que mi mamá me está escuchando. Trato de contener mis lágrimas y me tranquilizo.

Llegando al hospital no nos queda más que esperar el resultado, el doctor nos dijo que a las 9:30 nos diría algo, pero yo calculo que si son las 11 y no sabemos nada es porque algo muy malo pasó y esperaría lo peor. Afortunadamente llega el doctor al cuarto a las 9:20 para decirnos que la cirugía fue exitosa. Antes de darnos los detalles brotan lágrimas de su familia, ahora son de felicidad. Yo siento como mis hombros se relajan como si dejara un gran peso que trajera cargando. El doctor nos explica que fue necesario quitar una costilla de la hermana donante para sacar el riñón de la manera más limpia posible. Y nos da tranquilidad diciéndonos que después de haber hecho las conexiones necesarias del riñón, empezó a trabajar y a orinar. Este padecimiento hace que ya no se orine, así que fue impresionante que antes de salir de la sala de operación, ella ya estaba orinando.

Más tarde, como le había dicho en la madrugada, pude verla y ella me pudo ver, de lejos porque después de la cirugía debe estar aislada por un tiempo para no comprometer al riñón nuevo. Pero sí pudo ver que era cierto lo que le había dicho. Que nos veríamos ese mismo día.


Miércoles 20 de Abril.

La hermana donante pasó mala noche, el dolor fue más fuerte de lo acostumbrado por la costilla y músculo que le quitaron. Pero mi novia, que ya está acostumbrada a cirugías. Pasó una noche normal. Cada que habrían la puerta de su cuarto, ya sea para limpiarlo, o las salidas normales de las enfermeras, teníamos una pequeña oportunidad de vernos, yo para ver que ibá evolucionando bien y ella para que supiera que no estaba sola.

El doctor nos decía que el riñón evolucionaba muy bien, que tenía mucho tiempo sin ver un riñón que trabajara tan eficientemente en tan poco tiempo. Ya con un día de trasplante había orinado 18 litros en total, además que los niveles de Creatinina y Urea habían bajando más rápido de lo esperado. El equipo médico le dio el apodo de “super riñón”.


Jueves 21 de Abril.

En teoría, este día deberían haber dado de alta a la hermana, pero por haberla despojado de la costilla, no fué así. Era tanto su dolor que tuvieron que ponerte 7 tipos diferentes de sedantes, dos de ellos derivados de la morfina. Ahora tiene ataques de ansiedad y depresión típica de los drogadictos al dejar las drogas, además de alucinaciones. Hasta el momento se cumple todo lo que los doctores nos dijeron. Que es común que en este tipo de cirugías, la que dona el riñón aparenta sufrir más que la que recibe el órgano. Pero esto es porque la que lo recibe ya está muy mal de salud y aparenta recuperarse mejor.

En la mañana el doctor decide quitarle el catéter. Esto es un tubo que va casi hasta el corazón y está conectada con las venas. Por este tubo es por donde recibía la hemodiálisis (máquinas que hacen la chamba del riñón) para filtrar la sangre. Es muy molesto porque no se puede mojar ni moverse con libertad. El despojarse de eso es como si se le quitara el grillete a un preso. Al quitárselo, nos comentó el doctor que la cirugía fue justo a tiempo porque el catéter no iba a aguantar una semana más. Las implicaciones que tendría serían nefastas y tendría que recurrir a poner otro a la altura de la ingle, mucho más estorboso y mucho más doloroso. Los demás conductos venosos ya están “tapados” y no se puede instalar en ningún otro lado. Todo esto por consecuencia de la cirugía anterior.


Viernes 22 de Abril.

Al fin el doctor da de alta a la hermana donadora. Y a mi novia ya le están haciendo efecto los inmunosupresores. Éstos son medicamentes que los debe tomar de por vida para que su cuerpo no rechace el riñón. En estas semanas se verá cuál es la dosis óptima, pero mientras, provoca temblor en las extremidades, baja de defensas y sobre todo, depresión y ansiedad.

Mi novia llora porque piensa que ya la dejaron sola, pero no es así, solo que por sus defensas bajas, no podemos estar en su cuarto, pero yo estoy afuera todo el día, no me vé pero espero que ella sepa que sigo al pendiente de ella.

Pasa una mala noche porque comienza a tener algo de fiebre, esto la hace espantarse con la posibilidad de que el riñón no esté funcionando o que su cuerpo lo esté rechazando. Todo esto son los temores de la depresión, la verdad es que los últimos estudios demuestran que le riñón está trabajando bien y sigue orinando, que es el indicador inmediato en caso de llegar a fallar.


Sábado 23 de Abril.

Al fin el doctor revisa todos los indicadores y no ve ningún obstáculo para no liberarle el alta. Al fin sale del hospital, con mucho cuidado y procurando no infectarle nada.

Al fin sale estable, al fin vemos una luz de esperanza y aunque criticamos las vidas mediocres de la mayoría, la valoramos y preferimos vivirla así a todo lo que nos ha pasado.

Al fin tendremos un mes de convalecencia y después de dos meses tomaríamos la decisión del elegir el camino que llevarían nuestras vidas y dejar de depender, aunque sea por un tiempo, de las consecuencias que lleva el atender un padecimiento tan difícil como la insuficiencia renal que nos mantenía esclavos a muchas cosas.

Al fin tendremos el poder de decidir llevar una vida mediocre, o retomar los caminos que dejamos hace más de 4 años, cuando se le diagnosticó éste padecimiento.



lunes, abril 18, 2011

Hace más de un año.


Hace más de un año mi novia intentó su trasplante de riñón.
Hace más de un año se desangró en la sala de operaciones.
Hace más de un año funcionaron mínimamente su corazón, hígado y pulmones.
Hace más de un año nos dijeron que nos preparáramos para lo peor.
Hace más de un año sentí como todo mi amor estaba por irse.
Hace más de un año logró despertar y recuperarse muy lentamente.
Hace más de un año se perdió el riñón donado por su propia hermana.
Hace más de un año que no me importan ya tantas cosas que considero inútiles.
Hace más de un año que no soy el mismo en el trabajo.
Hace más de un año que casi perdí toda esperanza de karma, fe, creencia o como cada quien se le diga.
Hace más de un año que sé que tener vacaciones es un lujo muy difícil que me pueda dar.
Hace más de un año que no salgo a ningún lado mas que a Pueblétaro y al DF cada fin de semana.
Hace más de un año que ya dejé de ir a la iglesia.

Mañana intentará realizarse nuevamente otro trasplante; ahora otra de sus hermanas será la donadora. Será en un hospital privado y todos tenemos mucho miedo por lo que pasó hace más de un año.

El dinero juntado para esta fecha fue de:




Lo demás lo cubrirán las tarjetas de crédito. Pero no importa el dinero, lo importante que es ahora sí todo salga bien y tener una vida más o menos normal, al menos por unos años más.

martes, abril 12, 2011

Las fechas se adelantan.

Esta semana y las que siguen son llenas de incertidumbre. La fecha del transplante que requiere mi novia se adelantó, hay una primera fecha tentativa que será el próximo martes 19 de Abril. A mi se me hace muy pronto pero como ahora es hospital privado, ahí sí que todo es posible.

Es lógico que no dejo de pensar en lo que pueda pasar. Deseo con todas mis fuerzas que el trasplante sea exitoso y que por fin tengamos un respiro para retomar nuestras vidas de manera casi normal. En mi caso, mi primera medida sería nuevamente juntar un dinero para ya renunciar por fin de este banco e irme a cualquier otro lado donde no haya tanta burocracia. Han llegado consultores externos de distintas empresas y con certificaciones CMMI nivel 5 y demás instituciones y todos han coincidido que de todos los lugares que han estado, ninguno se le comprara a la cantidad de burocracia existente aquí ni al hecho alarmante de que las áreas están tan viciadas por la misma.

Es por eso que creo que, a cualquier lado que vaya, no habrá tanta burocracia. Además que, según lo que me comentan, la burocracia de las demás empresas si genera resultados normales a lo que son los objetivos de llevar una metodología. Que ayuda, en vez de sólo detener.

Pero ahora corren rumores de que es muy posible que ahora si me corran; ahora adoptaron la política de no tener gente especializada (cara), uno de los objetivos de traer el banco a Pueblétaro fue que la gente aquí es más barata y por ende, no posee tantos conocimientos. Aquellos que los poseen es lógico que no se quedan a trabajar aquí porque la paga es muy poca para los recién contratados. Ahora yo estoy en esa situación, sé mucho, resuelvo muchos problemas como pocos, pero el problema es que para ellos soy un recurso caro.

La verdad, de una u otra forma no voy a seguir aquí, si la operación de mi novia sale bien. Por fin no tendré la presión para seguir trabajando en un lugar que no me gusta, sólo por el sueldo. Pero me daría tiempo para reponerme económicamente y buscar un lugar dónde me agrade. Si me corren, ya no me dejan mucho margen y llegará el momento de aceptar sueldos más bajos de lo que gano actualmente.

Si nuevamente falla el trasplante de mi novia, ahí si que me chingarían completamente si me despiden. Ya que tendría que buscar inmediatamente algún otro trabajo y lo más probable es que acepte en cualquier otro lado con una paga muy baja para poder costear medianamente las medicinas que requeriría mi novia.

Pero sin duda el peor escenario es si mi novia fallece, no quiero ni pensar en eso. Ahí sí me valdría madres todo y mi mundo se vendría abajo.




El estatus hasta el momento para pagar el trasplante es:


Aún no han pagado de un trabajo que hice.

miércoles, marzo 23, 2011

Misión imposible.


Hace un año fue de los días más tristes que he tenido en mi vida. Y lo que me he puesto pensar, es que en esas cuestiones parece ser que aún me queda mucha mas tristeza que sentir a lo largo de toda mi vida. La situación de hace un año es narrada en éste post (dar click aquí).

Ahora la situación se ha tranquilizado, puedo decir que mi novia se desespera por no poder trabajar, que tenemos ahora muchos más carencias monetarias que hace un año, pero es en estos momentos cuando valoramos las cosas que importan. A mi no me importa tener un buen puesto en el banco, o tener carros o casas que sin duda tendría si fuera otra la situación. No me importa el estar en pausa de la mayoría de mis sueños y metas personales. Esas cosas no importan tanto cuando valoras que lo que realmente se quiere sigue en este mundo. Nos seguimos acompañando en este camino pedregoso, sucio y muy difícil llamado VIDA.

Ahora hay una pequeña esperanza, pero más que eso es el miedo que siento por lo que pueda pasar. Mi novia se ha animado a intentar otra vez someterse al trasplante de otro riñón de otra de sus hermanas. Pero ahora sabemos que podríamos esperar. Ya no es la seguridad que inculcan los doctores ni que existe algún Dios que pueda ayudar en ésta situación si hemos sido buenos, hecho el bien o al menos seguido todos los pasos correctamente con los tratamientos sometidos. Toda esa esperanza ya no existe. Ahora solo me queda el confiar en la ciencia y sobre todo, la pericia de los doctores a la hora de la operación.

Identificamos algunos errores, al parecer sí es mala idea que se operara en un hospital público. Ahora será un hospital privado con otro tipo de doctores que ya nos han indicado qué puedo haber salido mal en la última vez y qué se pudo evitar para que el riñón funcionara correctamente. Lógicamente será otro costo que en su mayoría será absorbido por mi.

Como decía antes, no me importa gastarme todo el dinero que pueda conseguir, con tal de que salga bien de la operación y podamos llevar nuevamente una vida casi normal. Para esto, el costo que tengo que juntar es de 400mil pesos que es el aproximado que puede costar la operación. Ella decidió hacer esto a finales de febrero y es posible que la cirugía se efectúe a principio de Mayo. Así que tengo un poco más de dos meses para juntar esa cantidad. Para un trabajador cualquiera como yo parece sonar como "misión imposible", pero me estoy esforzando por conseguir ese dinero haciendo trabajos extra.

Creo que al final, si logro juntar eso en un tiempo récord, me daría más motivación en que podría hacer casi cualquier cosa que me propusiera. Sólo si el trasplante es exitoso.

El estatus para juntar esa cantidad de dinero, al día de hoy es:



¿Alguien quiere donar dinero para la causa?


lunes, abril 05, 2010

Crónica de una pésima semana. (parte I)

Narraré las cosas más importantes de lo que pasó con la operación de mi novia hace dos semanas. Aún no tengo el suficiente humor como para ponerlo de una manera más amena o jocosa así que puede ser que esta serie de post que está dividido en tres partes, esté muy aburrido (advertidos están).


Domingo 21 de Marzo.


Internan a las 5:00pm a mi novia y su hermana. Las dos están algo nerviosas, mi novia tiene la esperanza de que le digan que no, eso solo pasaría si llega un riñón de emergencia para los que están en la lista de espera. No fue así y las internen en un cuarto con dos camas. Trato de darle ánimos y un beso en la frente, sabía que no la vería hasta después de una semana.

También le dí un abrazo a la hermana externando mi admiración al aceptar donarle un riñón para mi novia.


Lunes 22 de Marzo.

Comienzan a prepararlas para la operación con dieta especial. Me dicen que, a pesar de los nervios de mi novia, se encuentra tranquila y jugando con su hermana. La programan para una hemodiálisis y así asegurar que su sangre está libre de toxinas. Tenemos la esperanza de que esa sería de las últimas hemodiálisis a las que se sometería.


Martes 23 de Marzo.

La cirugía está programada para las 10 de la mañana. Yo llegué antes de esa hora pero no puedo entrar a la sala de espera que está junto a la sala de operación. Dos de sus hermanas tienen el pase y ellas están ahí. Se las llevan juntas a la sala de operación, me dicen que al salir de sus cuartos todavía iban riendo; seguramente eran risas de nervios.

Momentos antes de que las separen en diferentes salas de operaciones, mi novia se pone muy mal, muy triste y comienza a llorar. Su hermana le dá ánimos así como el psicólogo. La hermana entra a la cirugía, ella entra antes porque tienen que sacarle el riñón. Pasada esa cirugía menciona que el doctor le enseñó el riñón ya fuera de su cuerpo, y hasta le demostró lo hermoso que estaba indicándole que el agua que metían a un conducto salía muy limpia del otro lado.

Pasan el riñón a la otra sala de operación en donde está mi novia. Ella ya está dormida. La cirugía con su hermana terminó según lo previsto (3 horas), la sacan de la sala d operación y la bajan a su cama. Sus hermanas la ven pasar medio somnolienta. Idealmente ahora falta aproximadamente hora y media par que vean pasar a mi novia después de la cirugía.

Pasan más de 2 horas y ven pasar a los doctores por 4 bolsas de sangre, les dice, mientras le entregan las bolsas, que la operación va mal. Una hora y media después bajan a mi novia a su cuarto estéril. Sus hermanas se espantan porque pasó completamente dormida conectada con tubos a un respirador. Ahí sabemos que eso no es normal.

El doctor les informa que en la cirugía se presentó una eventualidad. Se desangró lo que ocasionó que le hicieran la trasfusión de 4 bolsas de sangre y se prevé más trasfusiones. No puede dar un informe completo hasta el siguiente día.

Me informan da la situación, las veo espantadas. Sé que ocurrió algo mal pero me doy esperanzas de que al menos salió de ahí y que está en manos de muy buenos doctores que hacen eso al menos dos veces por semana. Me voy a casa con sus hermanos y se queda de guardia una de sus hermanas con su esposo.

Crónica de una pésima semana. (parte II)

Miércoles 24 de Marzo.

No pude dormir en la noche, me la pasé llorando porque sabía que algo salió mal y estaba conectada con los respiradores. Al momento de llegar me entero que el doctor acababa de dar el parte médico de la cirugía. Sus hermanas están muy mal y las veo llorando. Me alarmo porque sé que no son buenas noticias.

Me comenta una de sus hermanas que mi novia esta muy mal; muy grave. En la operación tuvo una hemorragia y se desangró, no podían parar la sangre y tuvieron que utilizar 4 bolsas de sangre y en la noche otras 3 bolsas. Sus órganos, al carecer de sangre comenzaron a fallar. Las fallas más importantes fueron el riñón, el hígado, el corazón y los pulmones. No podía hacer nada por sí misma, por eso necesitaba de la ayuda de las máquinas. Ella aún no podía despertar desde la cirugía y que nos preparáramos para lo peor, que en ese momento dependía de ella para poder salir. La evaluaron para ver si la transferían a Terapia Intensiva.

En ese momento ya no recuerdo bien, siento como si hubiera vivido una pesadilla, que eso no puede estar pasando, entro en la etapa de negación y siento que pierdo fuerzas en las piernas. Lloro mucho y solo me queda esperar y rezar mucho para que pueda salir de ahí.

Me voy del lado donde sé que la pueden sacar para hacer cualquier estudio. Quiero verla, no sé si fuera la última vez. Efectivamente la sacan de ese lado. La veo acostada, con esos tubos entrando por su garganta, se vé tan plácida dormida. Le grito entre lágrimas que le eche ganas, que despierte y que tenemos mucho que hacer como darle el anillo, casarnos y tener una familia. Viajar a Cancún y nadar con delfines (todas las cosas que ella quería hacer saliendo de ahí). Mis gritos se pierden en aquel pasillo mientras a ella la llevan escoltada por al menos 6 doctores; me quedo llorando mucho.

Sentí que el día paso muy rápido, ni me dí cuenta cuando sus familiares se fueron y que me habían dejado solo con una de sus hermanas. Sale un doctor y pregunta por los familiares de mi novia. Me levanto de la silla como acto reflejo esperando que me diga lo más rápido posible la situación. Me pregunta por algún otro familiar, estaba en la capilla del hospital y le dije que iría por ella. Tememos lo peor, nos pasa a la oficina del doctor, creo que sin fuerzas y tambaleándome llegué y nos ofrecen e insisten para que tomáramos asiento. Tomo asiento pero esa parte la siento como si fuera un mal sueño de esos que ni vez claramente la imagen. Esperamos la peor noticia. Sentí que el pequeño beso del domingo había sido el último para alguien a quien amé tanto y que seguramente no volvería a amar así.

El doctor nos comienza a plantear la situación, comienzo a cambiar de semblante al notar que al referirse a ella lo hace en presente y no en pasado. Finalmente nos dice que le siguen aplicando tratamiento y que ya se ha estabilizado. Nos hace una analogía de que ella iba en caída libre y simplemente la lograron detener antes de llegar al suelo. Curiosamente ese día traigo puesta mi playera que me dieron cuando hice mi primer salto bungy. Me imagine esa situación. El doctor nos especifica que está estable y que aún no hay nada seguro, que las mismas probabilidad hay de que salga como de que vuelva a caer. Que ahora más que nunca dependía de solo de las ganas de vivir que tuviera ella.

Le asignan a un médico de Terapia Intensiva dentro de su cuarto para que esté el pendiente las 24 horas del día. El riñón aún tiene una esperanza de funcionar y por eso la dejan en ese cuarto estéril. Nos explica que la “acidez” en la sangre se ha normalizado y por ello saben que se estabilizó. No así la hemodinámica que se encuentra dañada y es necesario hacer una hemodiálisis para ver si con eso se establece el correcto flujo de sangre en su cuerpo.

Me cambia completamente el semblante, de esperar la peor noticia a encontrar una noticia con una ligera esperanza de que saldrá de ahí. Su hermana y yo asentimos afirmativamente cuando se nos preguntó que si aceptábamos que es preferible que se enfoquen a la vida de mi novia aunque ya no importe el bienestar del riñón. ¿Alguien podría negarse a eso?

Llega la noche ya no hay más noticias, me voy a mi casa triste pero con esa esperanza. El doctor nos dijo que en realidad la tiene sedada y no que estaba inconciente como nos había dicho su hermana en su primer reporte médico. Desde ahí prometí estar en todos los reportes ya que la demás gente no entiende el caló médico y por lo menos yo me defiendo algo en cuanto a sus terminologías.


Jueves 26 de Marzo.

Tuve pesadillas, algo parecido a la silueta de la virgen maría pero en negro que me decía en que los demonios querían llevársela. Jamás me decían si se referían a mi novia, creo que se referían a alguien mas. Al despertar, me bañé y desayuné lo más rápido posible. El camino al hospital se me hizo eterno, en todo ese tiempo reflexioné de la situación, recé y prometí cosas, cosas que pienso cumplir. Todo para que ella pueda despertar y recuperarse poco a poco.

Creo que fue tan traumante ese día que la verdad no recuerdo mucho, parece que estaba viviendo en un sueño. Lo que sí es que recuerdo los reportes médicos. El primero, el de la mañana el doctor nos dijo que seguía estable y ya comenzaba a ver alguna mejoría, si seguía así era posible que le quitaran el respirador en la tarde. Todo dependía de su evolución.

En el informe de la tarde, nos dijo que ya había quitado al de Terapia Intensiva que estaba “de planta” junto a ella debido a la mejoría que presentaba y que unos minutos atrás le había quitado el respirador. Es decir, ya por fin podía respirar por ella misma!. Por la tarde le quitarían los sedantes para que comenzara a despertar y monitorearían su evolución. Lo que sí es que el doctor nos aseguró que ya había pasado la etapa de crisis. Casi casi nos dijo que ya la había “librado”. Me sentí feliz al menos en ese instante.

Crónica de una pésima semana. (parte III)

Viernes 26 de Marzo.

Por fin pude dormir seis horas enteras, esa noche no tuve sueños. Pero eso me sirvió para reponer energías para lo que pronto me esperaría.

Llegando la hospital, el doctor nos dijo que ya le habían comenzado el tratamiento para poder hacer trabajar al riñón. El tratamiento consiste en estresar al cuerpo, entre ello al riñón para que comenzara a fluir la orina. Pero por lo tardado del aplicarlo, era muy probable que ya no funcionara. Hicieron un ultrasonido Doppler el cual indicaba que el riñón no estaba trabajando, pero el estudio de la Urea y Creatinina presentaba niveles normales.. y esa precisamente es la chamba del riñón.

El sábado se iba a aplicar una cirugía para ver lo que estaba pasando, si el doctor vería la posibilidad de salvar el riñón, haría lo posible para salvarlo. Si veía que ya no había posibilidad, entonces de una vez se lo tendría que quitar.

Su hermana, la que donó el riñón, la dan de alta. Ella sale al medio día pero le dieron la oportunidad de poder ver a mi novia. Sale llorando porque la situación es muy triste.

Por la tarde le informaron a mi novia la situación. Aún muy somnolienta, lloró. El doctor de la tarde, muy buena onda y contra todo protocolo nos dejo entrar a verla. Entró su hermana y luego yo; totalmente tapados con cubreboca, guantes, bata, gorro y botas. Era la primera vez que la podía ver e interactuar con ella después de la cirugía. Al verla y poder hablar con ella me hizo comprender que no importaba el riñón, si no tenerla conmigo. Le platiqué y traté de animarla un poco, creo que lo logre porque se rió. Solo fueron 10 minutos que traté de aprovecharlos lo mejor posible.

Al llegar a mi casa comí bien esperando dormir lo más pronto posible y poder estar en el hospital antes de las 8:00am porque a esa hora estaba programada la cirugía.


Sábado 27 de Marzo.

A las 0:30 horas, después de comer en mi casa y al preciso momento de disponerme a dormir, me habla por teléfono su hermana donante. Que la hemodiálisis que le habían programado a mi novia había salido mal. El catéter ya no respondía y le dolía mucho. Mi novia se resistió a que le pusieran el catéter chafa que tienen ahí. Así que me hablan por teléfono para que, en medio de la noche, buscara por toda la gran ciudad el catéter que habían pedido.

Las llamadas fueron muchas, de las peores fue que ella de plano gritaba y se quejaba del dolor que sentía por haberles maltratado ese catéter. Sus hermanos que estaban de guardia ya no aguantaban, Me dijeron que los doctores querían una medicina para el dolor que no la tenían aquí pero que teníamos que comprarla para administrársela. Yo al buscar el catéter, estaba muy lejos y me tardaría mucho así que les dije que por favor ahí sí me apoyaran para que salieran y buscaran en alguna farmacia de por ahí cera. Hicieron caso.

Su hermano y yo, dentro de la camioneta de mi novia nos pusimos a buscar el dichoso catéter por toda la ciudad. Preguntando a cada farmacia de especialidades dónde podría estar, la urgencia era mucho porque a primera hora era la cirugía. Ella estaba sufriendo mucho y ya había sufrido mucho, yo lo menos que podía hacer era conseguir ese catéter para que ya no le incomodara más.

Estuvimos dando vueltas por todos lados, de plano recorrimos los hospitales del centro, norte y sur de la ciudad y como era lógico, no había casi nada abierto y los pocos que encontrábamos, no tenían ese catéter por ser un artículo muy especial dentro de las cirugías.

Toda la noche sin dormir, se nos ocurrió hablar a un enfermero que atendía a mi novia en las hemodiálisis que se hacía en el DF. Afortunadamente lo pudimos contactar y nos dijo que sí podía conseguirnos el catéter en el hospital dónde trabajaba. Lo iba a comprar y nos veríamos a las 8:30am en metro Hidalgo. Ya eran las 8:00 y tuve la oportunidad de hablar con el doctor antes de meterse a hacer la cirugía, le comenté que en ese momento iría por el catéter y me dijo que estaba bien, que si regresaba en una hora le pondría el que yo tenía, de lo contrario tendría que poner el que ellos tenían.

Tardé 45 minutos en entregar el catéter; corriendo por el metro y viajando en taxis.

Al salir, antes de que la bajaran de la sala de operaciones. El doctor fue inmediatamente a vernos. Nos pasó la mala noticia de que efectivamente no se pudo hacer nada por el riñón y se lo tuvieron que quitar. Le hicieron los procedimientos necesarios para ver si podría funcionar pero comentó que de plano ya presentaba hasta una coloración violácea, signo de que ya estaba muerto.

Lloramos mucho sus familiares y yo. Pero nos consolábamos porque sabíamos que el resultado pudo haber sido mucho peor. Al menos tiene un catéter que a ella no le molesta tanto. Ahora ya solo queda la recuperación de todo, que al parecer puede que demore hasta la segunda semana de abril. Posteriormente queda el asimilar todo lo que pasó y esperar la decisión de ella. Hay tres posibilidades en la que ella tendrá que pensar y decidir..

  1. Que otra de sus hermanas done otro riñón y nuevamente someterse a todo el protocolo del trasplante.
  2. Que ella se anote en la lista de espera para un riñón cadavérico (los que les quitan a los que se mueren)
  3. Seguir por siempre en sus hemodiálisis hasta que su cuerpo se canse y llegue el inevitable final.

Como sea, pasará tiempo para que ella decida qué hacer. Pero de las cosa que prometí para que ella esté aquí fue que yo la apoyaré en cualquier cosa que decida, hacerla sentir a gusto mientras esté junto a mi. Eso es muy difícil pero ella puede ser algo comprensiva y yo creo que lo puedo cumplir.

jueves, marzo 04, 2010

El tercer mundo de Querétaro en servicios médicos.

Últimamente se me ha hecho muy difícil escribir aquí. Entro a Blogger y pienso escribir algo pero las ganas se me desvanecen.

Me imagino a que de plano ya no tengo cabeza para otra cosa que no sea la próxima operación de mi novia. El viernes pasado le dieron fecha que le harán el trasplante, será el 16 o 17 de Marzo. Pero precisamente ese viernes, por otro poco ya no sale del hospital.

Todo por culpa de una enfermera pendeja, de esas que al ser viernes de quincena ya quieren salir temprano haciendo idioteces sin importarle la vida de los pacientes. Y es que es increíble que en los hospitales de provincia se tenga éste servicio, por lo menos acá en Querétaro es pésimo por la gente que los atiende.

En la sala de hemodiálisis en el DF, en las clínicas Fresenius, el trato es de primer mundo. Ahí llevan un expediente muy detallado de los pacientes, hay al menos DOS doctores nefrólogos asignados siempre DENTRO de las salas de hemodiálisis para cualquier eventualidad que pudiera salir se atienda lo más rápido posible con la gente que posee los conocimientos. La limpieza es minuciosa tanto para las instalaciones como los enfermeros. Los enfermeros(as) tiene prohibido tener uñas largas a pesar de que todo lo manipulan con TRES cambios de guantes por cada paciente en el proceso de conexión y desconexión a la máquina hemodializadora.

En este hospital queretano, la limpieza es algo que no comprenden, los sillones tienen la mugre en los descanzabrazos, la gente entra como si nada dejando muestras de tierra y lodo en los pasillos y lo peor.. hemos visto enfermeras vistiendo tacones y con uñas largas postizas!!!.

La enfermera idiota, por estar escuchando su música banda que les ponen en sus televisores, pues no puso la atención adecuada y se olvidó de cerrar una llave, esto ocasionó que le metiera aire al sistema circulatorio. Si se dice que en una inyección, es muy peligroso si se van burbujas de aire.. ahora imaginen eso en un tubo que vá dentro de su cuerpo.

Afortunadamente, estamos a las “vivas” porque ya sabemos que en su mayoría la gente es estúpida, mi novia se dio cuenta que la llave no había cerrado, pero a pesar que le dijo a la enfermera, todavía la muy hija de su pendeja madre le dijo que todo estaba bien y fue en ese momento cuando mi novia se puso muy mal. Las otras enfermeras con experiencia hicieron lo posible para quitar el aire pero ya mi novia se estaba ahogando y la presión se le subió a más de 170 en pocos segundos. Me dice que sintió morir y que ya no saldría del hospital.

Afortunadamente las enfermeras con experiencia pudieron controlar la situación, no sin antes escudarse y cubrir sus espaldas diciendo que era un accidente, que no pasaba nada y diciendo toda clase de excusas estúpidas siendo que nosotros, que venimos del DF, sabemos bien que ese tipo de cosas y muertes se generan por errores negligentes.



Por cierto.. el doctor asignado a la sala, pues no estaba. Hay un doctor asignado pero no está al pendiente de los pacientes al momento de la hemodiálisis.

Antes, nos quejábamos de los servicios médicos en el DF. Ahora que no estamos ahí, vemos que el DF es el primer mundo y acá es como si hubiera un retroceso y estuviéramos en el Tercer mundo mental en las personas encargadas de la salud de los pacientes.

PD. Y eso que es un hospital privado, no me quiero ni imaginar cómo están los hospitales públicos.

jueves, enero 31, 2008

Cuando se aprecia más lo que uno tiene.

En muchas ocasiones hemos visto como mucha gente, sobre todo acá en México, se dá por ser muy intolerante, déspota y si tiene algún poco de poder, por mínimo que sea, casi inmediatamente comienza el abuso de poder. Sobre todo a muchos fresas que sienten que nadie los merece y creen que tiene el derecho de humillar a los demás además de sentirse superiores a todos. Este tipo de gente aveces necesita lecciones de humildad, la vida dá esas lecciones pero parece que no son suficientes para que la gente entre en conciencia de lo que son sus actitudes para con los demás.

Cuando se visita seguido un hospital, comienzas a valorar más lo que tienes y lo que desaprovechas, además que te haces más humilde con la demás gente. A los doctores pues ya los capacitan en ver todo eso y para ellos es un trabajo tan normal ver la situación de las personas enfermas. Pero para la gente que casi no ha tenido contacto con sangre (mas que cuando nos caíamos o nos raspábamos de niños) es impresionante las cosas que uno puede ver en un hospital.

Esta situación solo empieza para mi.. pero ayer fué de estar casi todo el día en el Hospital Juárez. Cuando uno vé gente mayor, de la tercera edad con los sueros, otros aparatos en las camillas y atravesando los pasillos del hospital pues uno piensa que la mayoría estaremos así cuando estemos viejos. Que ellos, como sea ya han vivido mucho, han gozado borracheras, salido con mujeres, nadado en playas, resuelto problemas en la vida, etc. Pero cuando uno vé personas no mayores a los 25 años en estados muy críticos es cuando comenzamos a pensar en lo que tenemos como organismo y tomamos conciencia de que hay que cuidarlo y sobre todo aprovecharlo.

Ayer me toco ver en el área de endoscopía a un muchacho de no mas de 25 años... y eso es mucho considerando que cualquier ingreso a hospital hace que uno envejezca rápidamente. Pero de plano sentado en silla de ruedas, ya que el caminar le es imposible por la cantidad de sondas, catéteres y tubos que salían y entraban a su cuerpo. Totalmente rapado y lo peor era un tubo que salía en su garganta que hacía que aveces se ahogaba y tenía que abrir mucho la boca para poder normalizar su respiración. Lógicamente con ese tubo no había posibilidad de hablar.

Para mi como hombre es difícil decir que otro hombre es o no es guapo, pero puedo decir que él no era nada feo; es decir que en vez de estar estudiando, los perros a una vieja, saliendo de borracho, ir a bailes y tener sexo, no puede y en vez de eso se ahoga, tiene dolores, no puede ni hablar ni caminar y tiene que ir frecuentemente al hospital.

Creo que mucha gente debería hacer servicio social o humanitario o de voluntarios a hospitales, así valoraríamos más lo que tenemos y nos haríamos mucho más humildes.

miércoles, diciembre 12, 2007

Urgencias.

Ya estoy medio cansado de las veces que he ido a los hospitales en el último año, creo que es uno de los peores lugares para estar (aparte de un concierto de gruperos o un antro en donde pongan pura música "tropical") la sección de urgencias en el hospital.

Ya me canso de ver y sentir la preocupación de la gente que espera eternamente en ese espacio, las familias numerosas que parece que es un día de campo para ellos porque sacan sus tortas, refrescos, los niños jugando de entre la gente triste y preocupada.

Ya medio me canso de ver la desesperación de la gente en ese lugar y los lamentos, lágrimas y gritos desconsolados de la gente que seguramente le informan en ese momento que su ser querido acaba de fallecer en ese lugar.

Me encuentro medio cansado, y eso que aún ni empieza la tormenta que se ve venir.